El Bhagavad Gita
El Bhagavad-gita (1)
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Espiritualidad - El Bhagavad-gita
Descripción de la escena
Aunque repetidamente publicado y leído por sí mismo, el Bhagavad-gita aparece originalmente como un episodio del Mahabharata, la historia épica sánscrita del mundo antiguo. El Mahabharata relata los sucesos que condujeron a la presente era de Kali. Fue al comienzo de esta era, unos cincuenta siglos atrás, cuando Sri Krsna explicó el Bhagavad-gita a Su amigo y devoto, Arjuna.
Su conversación, uno de los diálogos filosóficos y religiosos más sobresalientes que haya conocido el hombre, tuvo lugar inmediatamente antes del comienzo de una guerra, un gran conflicto fratricida entre los cien hijos de Dhrtarastra y, en el lado oponente, sus primos, los Pandavas, los hijos de Pandu.
Dhrtarastra y Pandu eran dos hermanos pertenecientes a la dinastía Kuru, que descendía del rey Bharata, un antiguo gobernante de la Tierra de cuyo nombre proviene la palabra Mahabharata. Puesto que Dhrtarastra, el hermano mayor nació ciego, el trono, que de otro modo hubiera sido suyo, pasó a su hermano menor, Pandu.
Cuando murió Pandu, joven aún, sus cinco hijos, Yudhisthira, Bhima, Arjuna, Nakula y Sahadeva, quedaron al cuidado de Dhrtarastra, quien por el momento tomó en realidad el puesto de rey. Así pues, los hijos de Dhrtarastra y los Pandu crecieron en la misma casa real. Unos y otros recibieron entrenamiento en las artes militares con el experto Drona, y consejo del venerado «abuelo» del clan, Bhisma.
Pero los hijos de Dhrtarastra, sobre todo el mayor, Duryodhana, odiaban y envidiaban a los Pandavas. Y el ciego y malintencionado Dhrtarastra quería que heredasen el reino sus propios hijos, y no los de Pandu.
De modo que Duryodhana, con el consentimiento de Dhrtarastra, planeó matar a los jóvenes hijos de Pandu, y solamente gracias a la cuidadosa protección de su tío Vidura y de su primo Sri Krsna pudieron los Pandavas escapar a los muchos atentados que realizó contra su vida.
Ahora bien, Sri Krsna no era un hombre corriente sino el mismo Dios Supremo, que había descendido a la Tierra y estaba representando el papel de príncipe de una dinastía contemporánea. En ese papel Él era también el sobrino de la esposa de Pandu, de nombre Kunti, o Prtha, la madre de los Pandavas. De modo que, tanto en el papel de pariente como en el de defensor eterno de la religión, Krsna favorecía a los rectos hijos de Pandu, y los protegía.
Al final, sin embargo, el astuto Duryodhana desafió a los Pandavas en el juego. En el curso de aquella fatídica partida, Duryodhana y sus hermanos se apoderaron de Draupadi, la casta y consagrada esposa de los Pandavas, y, de manera insultante, trataron de desnudarla ante toda la asamblea de príncipes y reyes. La divina intervención de Krsna la salvó, pero el juego, que estaba manipulado, privó a los Pandavas de su reino, y les impuso un exilio de trece años.
Al regresar del exilio, los Pandavas reclamaron con derecho su reino a Duryodhana, el cual se negó rotundamente a entregarlo. Comprometidos por su deber de príncipes a servir en la administración pública, los Pandavas redujeron su petición a solamente cinco aldeas. Pero Duryodhana respondió con arrogancia que no les concedería terreno suficiente ni para clavar un alfiler.
Hasta entonces, los Pandavas habían sido tolerantes. Pero ahora la guerra parecía inevitable.
No obstante, mientras los príncipes del mundo se dividían, poniéndose unos al lado de los hijos de Dhrtarastra y otros al lado de los Pandavas, Krsna aceptó personalmente el papel de mensajero de los hijos de Pandu, y fue a la corte de Duryodhana a pedir la paz. Al ser rechazadas Sus súplicas, la guerra fue irremediable.
Los Pandavas, hombres de la más elevada estatura moral, reconocían a Krsna como Suprema Personalidad de Dios, pero no los impíos hijos de Dhrtarastra. Con todo, Krsna se ofreció a participar en la guerra según el deseo de los contrincantes. Como era Dios, no lucharía personalmente; pero el que lo desease podía disponer del ejército de Krsna, mientras que los adversarios tendrían al propio Krsna como consejero y ayudante. Duryodhana, el genio político, se hizo con las fuerzas armadas de Krsna, mientras que los Pandavas se sentían igualmente de satisfechos de tener a Krsna.
De este modo, Krsna fue el auriga de Arjuna, encargándose personalmente de conducir la cuadriga del legendario arquero. Esto nos lleva al punto en el que comienza el Bhagavad-gita, con los dos ejércitos formados, listos para el combate, y Dhrtarastra preguntando ansiosamente a su secretario, Sañjaya: «¿Qué hicieron?».
La escena está descrita, a falta solamente de una breve nota referente a esta traducción y comentario.
La línea general que han seguido los traductores al verter al inglés el Bhagavad-gita ha consistido en dejar a un lado a la persona de Krsna para dar lugar a sus propios conceptos y filosofías. Se considera la historia del Mahabharata mitología fantástica, y Krsna se convierte en un elemento poético para presentar las ideas de algún genio anónimo, o, en el mejor de los casos, en un personaje histórico secundario.
Pero la persona Krsna es tanto la finalidad como la sustancia del Bhagavad-gita, según se explica en el Gita mismo.
Esta traducción, por lo tanto, y el comentario que la acompaña tienen como propósito dirigir al lector hacia Krsna, en lugar de alejarle de Él. En este aspecto, el Bhagavad-gita tal como es es único. También es único el que de este modo el Bhagavad-gita se vuelva totalmente consistente y comprensible. Puesto que Krsna es quien explica el Gita, y también es su objetivo final, ésta es indudablemente la única traducción que presenta esta gran Escritura en sus verdaderos términos.
Los Editores
Prefacio
En un principio, escribí el Bhagavad-gita tal como es en la forma en la que se está presentando ahora; pero, desafortunadamente, cuando este libro se publicó por primera vez, el manuscrito original fue recortado a menos de cuatrocientas páginas, sin ilustraciones y sin explicaciones para la mayoría de los versos originales del Srimad Bhagavad-gita. En todos mis otros libros —el Srimad-Bhagavatam, el Sri Ÿsopanisad, etc.—, el sistema que sigo es el de dar el verso original, su transliteración al inglés1, los equivalentes en inglés de cada palabra sánscrita, la traducción del verso y los significados. Esto hace que el libro sea muy auténtico y académico, y que el significado sea evidente por sí solo. Así que yo no quedé muy satisfecho cuando tuve que reducir al mínimo mi manuscrito original. Pero luego, cuando la demanda por el Bhagavad-gita tal como es aumentó considerablemente, muchos estudiosos y devotos me pidieron que presentara el libro en su forma original, y los señores de la compañía Macmillan convinieron en editar la edición completa2. Así pues, el presente esfuerzo tiene por objeto ofrecer el manuscrito original de este gran libro de conocimiento, con la completa explicación parampara, a fin de establecer el movimiento de conciencia de Krsna de una manera más firme y progresiva.
Debido a que nuestro movimiento de conciencia de Krsna está basado en el Bhagavad-gita tal como es, es genuino, históricamente autorizado, natural y trascendental. El movimiento se está convirtiendo poco a poco en el más popular del mundo entero, especialmente entre la juventud. Y también se está volviendo cada vez más interesante para la gente adulta, hasta el punto en que los padres y abuelos de mis discípulos nos están animando al hacerse miembros vitalicios de nuestra gran sociedad, la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krsna. En Los Ángeles, muchos padres y madres solían venir a verme, para expresarme sus sentimientos de gratitud por el hecho de que yo estuviera dirigiendo el movimiento de conciencia de Krsna y llevándolo a todas partes del mundo. Algunos de ellos manifestaban que era una gran fortuna para los americanos el que yo hubiera comenzado el movimiento de conciencia de Krsna en América. Pero, en realidad, el padre original de este movimiento es el propio Señor Krsna, quien lo inició hace mucho tiempo, y el mismo desciende hacia la sociedad humana mediante la sucesión discipular. Si existe algún mérito en relación con esto, no es a mí personalmente a quien pertenece, sino a mi maestro espiritual eterno, Su Divina Gracia Om Visnupada Paramahamsa Parivrajakacarya 108 Sri Srimad Bhaktisiddhanta Sarasvati Gosvami Prabhupada.
Si en lo personal me corresponde algún mérito a este respecto, es únicamente el de haber tratado de presentar el Bhagavad-gita tal como es, sin ninguna adulteración. Antes de que yo presentara el Bhagavad-gita tal como es, casi todas las ediciones del Bhagavad-gita se habían publicado para satisfacer la ambición personal de alguien. Pero nuestra intención al presentar el Bhagavad-gita tal como es es la de presentar la misión de la Suprema Personalidad de Dios, Krsna. Nuestra tarea es la de presentar la voluntad de Krsna, y no la de algún especulador mundano, como el político, el filósofo o el científico, pues ellos tienen muy poco conocimiento acerca de Krsna, pese a todo su otro conocimiento. Cuando Krsna dice man-mana bhava mad-bhakto mad-yaji mam namaskuru, etc., nosotros, a diferencia de los supuestos eruditos, no decimos que Krsna y Su espíritu interno son diferentes. Krsna es absoluto, y no hay diferencia alguna entre el nombre de Krsna, la forma de Krsna, la calidad de Krsna, los pasatiempos de Krsna, etc. Esa posición absoluta de Krsna es difícil que la comprenda cualquier persona que no sea devota de Krsna dentro del sistema parampara (de sucesión discipular). Por lo general, cuando los supuestos eruditos, políticos, filósofos y svamis, sin tener conocimiento perfecto acerca de Krsna, le escriben un comentario al Bhagavad-gita, tratan de desterrar a Krsna o de matarlo. Esa clase de comentarios desautorizados acerca del Bhagavad-gita se conocen con el nombre de mayavada-bhasya, y el Señor Caitanya nos ha hecho una advertencia acerca de esos hombres desautorizados. El Señor Caitanya dice claramente que todo aquel que trate de entender el Bhagavad-gita desde el punto de vista mayavadi, comete una gran torpeza. El resultado de ello será que, el estudiante del Bhagavad-gita, desencaminado de ese modo, sin duda que se habrá de confundir en la senda del aprendizaje espiritual, y no podrá ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios.
Nuestra única intención es la de presentar el Bhagavad-gita tal como es, con miras a guiar al estudiante condicionado hacia el mismo fin por el cual Krsna desciende a este planeta una vez en un día de Brahma, o cada 8.600.000.000 de años. Ese fin se expresa en el Bhagavad-gita, y tenemos que aceptarlo tal como es; de lo contrario, tratar de entender el Bhagavad-gita y a su orador, el Señor Krsna, no tiene sentido. El Señor Krsna le expuso primero el Bhagavad-gita al dios del Sol unos cientos de millones de años atrás. Tenemos que aceptar este hecho y, en base a la autoridad de Krsna, entender así la importancia histórica del Bhagavad-gita, sin interpretaciones erróneas. Interpretar el Bhagavad-gita sin referirse para nada a la voluntad de Krsna, es la mayor de las ofensas. Para no incurrir en esa ofensa, uno tiene que entender que el Señor es la Suprema Personalidad de Dios, tal como Arjuna, el primer discípulo del Señor Krsna, lo entendió directamente. Entender así el Bhagavad-gita es verdaderamente autorizado y provechoso para el bienestar de la sociedad humana, en lo que se refiere al cumplimiento de la misión de la vida.
El movimiento de conciencia de Krsna es esencial en la sociedad humana, pues ofrece la manera de alcanzar la máxima perfección de la vida. Ello se demuestra a plenitud en el Bhagavad-gita. Desgraciadamente, algunos pendencieros mundanos se han aprovechado del Bhagavad-gita para dar rienda suelta a sus propensiones demoníacas, y para desencaminar a la gente respecto a la comprensión correcta de los principios sencillos de la vida. Todo el mundo debe conocer de qué manera Dios, o Krsna, es grande, y todo el mundo debe conocer la posición real de las entidades vivientes. Todos deben saber que la entidad viviente es eternamente un sirviente, y que a menos que uno sirva a Krsna, tiene que servir a la ilusión en diferentes variedades de las tres modalidades de la naturaleza material, teniendo así que errar perpetuamente dentro del ciclo del nacimiento y la muerte; incluso el especulador mayavadi, supuestamente liberado, tiene que someterse a ese proceso. Este conocimiento constituye una gran ciencia, y todos y cada uno de los seres vivientes tiene que oírlo por su propio bien.
La generalidad de las personas, especialmente en esta era de Kali, están seducidas por la energía externa de Krsna, y creen erróneamente que mediante el adelanto de las comodidades materiales todos los hombres serán felices. Dicha gente no sabe que la naturaleza material o externa es muy poderosa, pues todo el mundo está muy bien atado por las estrictas leyes de la naturaleza material. Por fortuna, la entidad viviente es parte integral del Señor, y, en consecuencia, su función natural es la de prestarle al Señor un servicio directo. Debido al hechizo de la ilusión, uno trata de ser feliz mediante el hecho de servir a su propia complacencia de los sentidos de diferentes maneras que nunca lo harán feliz. En vez de no tratar de satisfacer sus propios sentidos materiales, tiene que satisfacer los sentidos del Señor. Eso constituye la máxima perfección de la vida. El Señor quiere eso y lo exige. Uno tiene que entender este punto fundamental del Bhagavad-gita. Nuestro movimiento de conciencia de Krsna se lo está enseñando al mundo entero, y como no estamos contaminando el tema del Bhagavad-gita tal como es, cualquiera que esté sinceramente interesado en beneficiarse con el estudio del Bhagavad-gita, debe buscar la ayuda del movimiento de conciencia de Krsna, para poder entender en la práctica el Bhagavad-gita bajo la guía directa del Señor. Esperamos, pues, que la gente obtenga el beneficio más grande de todos a través del estudio del Bhagavad-gita tal como es de la forma en que lo hemos presentado aquí, y si tan sólo un hombre se vuelve devoto puro del Señor, consideraremos que nuestro esfuerzo ha sido un éxito.
A. C. Bhaktivedanta Swami
12 de mayo de 1971
Sydney, Australia
Introducción
om ajñana-timirandhasya jñanañjana-salakaya
caksur unmilitam yena tasmai sri-gurave namah
sri-caitanya-mano-’bhistam sthapitam yena bhu-tale
svayam rupah kada mahyam dadati sva-padantikam
Yo nací en la más oscura ignorancia, y mi maestro espiritual me abrió los ojos con la antorcha del conocimiento. A él le ofrezco mis respetuosas reverencias.
¿Cuándo me pondrá al resguardo de sus pies de loto Srila Rupa Gosvami Prabhupada, quien estableció en este mundo material la misión de cumplir el deseo del Señor Caitanya?
vande ’ham sri-guroh sri-yuta-pada-kamalam sri-gurun vaisnavams ca
sri-rupam sagrajatam saha-gana-raghunathanvitam tam sa-jivam
sadvaitam savadhutam parijana-sahitam krsna-caitanya-devam
sri-radha-krsna-padan saha-gana-lalita-sri-visakhanvitams ca
Ofrezco mis respetuosas reverencias a los pies de loto de mi maestro espiritual y a los pies de todos los vaisnavas. Ofrezco mis respetuosas reverencias a los pies de loto de Srila Rupa Gosvami y de su hermano mayor, Sanatana Gosvami, así como también de Raghunatha Dasa, Raghunatha Bhatta, Gopala Bhatta y Srila Jiva Gosvami. Les ofrezco mis respetuosas reverencias al Señor Krsna Caitanya y al Señor Nityananada, así como a Advaita šcarya, Gadadhara, Srivasa y demás asociados. Les ofrezco mis respetuosas reverencias a Srimati Radharani y a Sri Krsna, así como a Sus asociadas Sri Lalita y Visakha.
he krsna karuna-sindho dina-bandho jagat-pate
gopesa gopika-kanta radha-kanta namo ’stu te
¡Oh, mi querido Krsna!, Tú eres el amigo de los afligidos y la fuente de la creación. Tú eres el amo de las gopis y el amante de Radharani. A Ti Te ofrezco mis respetuosas reverencias.
tapta-kañcana-gaurangi radhe vrndavanesvari
vrsabhanu-sute devi pranamami hari-priye
Le ofrezco mis respetos a Radharani, cuya tez es como el oro fundido y quien es la reina de Vrndavana. Tú eres la hija del rey Vrsabhanu, y eres muy querida por el Señor Krsna.
vañcha-kalpa-tarubhyas ca krpa-sindhubhya eva ca
patitanam pavanebhyo vaisnavebhyo namo namah
Les ofrezco mis respetuosas reverencias a todos los devotos vaisnavas del Señor. Ellos pueden complacer los deseos de todos, tal como árboles de los deseos, y están llenos de compasión por las almas caídas.
sri-krsna-caitanya prabhu-nityananda
sri-advaita gadadhara srivasadi gaura-bhakta-vrnda
Les ofrezco mis reverencias a Sri Krsna Caitanya, Prabhu Nityananda, Sri Advaita, Gadadhara, Srivasa, y a todos los demás que forman parte de la línea devocional.
hare krsna, hare krsna, krsna krsna, hare hare
hare rama, hare rama, rama rama, hare hare
El Bhagavad-gita se conoce también con el nombre de El Gitopanisad. Esta obra es la esencia del conocimiento védico y uno de los Upanisads más importantes de la literatura védica. Desde luego, existen muchas traducciones de El Bhagavad-gita con comentarios, y uno podría cuestionar la necesidad de otra. Esta presente edición se puede explicar de la siguiente manera. Hace poco, una señora norteamericana me pidió que le recomendara una traducción inglesa de El Bhagavad-gita. En Norteamérica hay, por supuesto, muchas ediciones de El Bhagavad-gita disponibles en inglés, pero de ninguna de las que he visto —no sólo en Norteamérica, sino también en la India— se puede decir con propiedad que sea autoritativa, porque prácticamente en todas y cada una de ellas el comentarista ha expresado sus propias opiniones, sin tocar el espíritu de El Bhagavad-gita tal como es.
El espíritu de El Bhagavad-gita se menciona en el propio Bhagavad-gita. Es como si, por ejemplo, quisiéramos tomar cierta medicina. Tendríamos, entonces, que seguir las indicaciones de la etiqueta. No podemos tomarnos la medicina según nuestros propios caprichos o según las indicaciones de algún amigo. La medicina se debe tomar siguiendo las indicaciones de la etiqueta o las indicaciones de un médico. De modo similar, El Bhagavad-gita debe tomarse o aceptarse tal como el propio orador lo indica. El orador de El Bhagavad-gita es el Señor Sri Krsna. A Él se lo menciona en cada página de El Bhagavad-gita como la Suprema Personalidad de Dios, Bhagavan. Claro que, la palabra bhagavan se refiere a veces a cualquier persona o semidiós que sea poderoso, e, indudablemente, la palabra bhagavan designa aquí al Señor Sri Krsna como una gran personalidad, pero al mismo tiempo hemos de saber que el Señor Sri Krsna es la Suprema Personalidad de Dios, como lo confirman todos los grandes acaryas (maestros espirituales), tales como Sankaracarya, Ramanujacarya, Madhvacarya, Nimbarka Svami, Sri Caitanya Mahaprabhu, y muchas otras autoridades de la India en el conocimiento védico. En El Bhagavad-gita, el mismo Señor establece también que Él es la Suprema Personalidad de Dios, y El Brahma-samhita y todos los Puranas lo aceptan como tal, especialmente El Srimad-Bhagavatam, conocido como El Bhagavata-Purana (krsnas tu bhagavan svayam). Por consiguiente, debemos tomar El Bhagavad-gita tal como lo indica la propia Personalidad de Dios. En el Capítulo Cuatro del Gita (4.1–3), el Señor dice:
sri-bhagavan uvaca
imam vivasvate yogam
proktavan aham avyavyam
vivasvan manave praha
manur iksvakave ’bravit
evam parampara-praptam
imam rajarsayo viduh
sa kaleneha mahata
yogo nastah parantapa
sa evayam maya te ’dya
yogah proktah puratanah
bhakto ’si me sakha ceti
rahasyam hy etad uttamam
Aquí, el Señor le informa a Arjuna que este sistema de yoga, El Bhagavad-gita, primero le fue expuesto al dios del Sol, éste se lo explicó a Manu, Manu se lo explicó a Iksvaku, y de ese modo, por sucesión discipular y de un orador a otro, ese sistema de yoga fue descendiendo. Pero, con el transcurso del tiempo, el sistema se perdió. En consecuencia, el Señor tiene que exponerlo de nuevo, esta vez a Arjuna en el campo de batalla de Kuruksetra.
Él le dice a Arjuna que le está refiriendo este secreto supremo por Arjuna ser Su devoto y amigo. Esto significa que El Bhagavad-gita es un tratado que está dirigido especialmente al devoto del Señor. Hay tres clases de trascendentalistas, a saber, el jñani, el yogi y el bhakta, o, el impersonalista, el meditador y el devoto. Aquí, el Señor le dice a Arjuna claramente que lo está convirtiendo en el primer receptor de un nuevo parampara (sucesión discipular), porque la antigua sucesión se había roto. Era, pues, el deseo del Señor establecer otro parampara que siguiera la misma línea de pensamiento que descendía del dios del Sol a otros, y era Su deseo también que Arjuna distribuyera de nuevo Sus enseñanzas. Él quería que Arjuna se volviera la autoridad en la manera de entender El Bhagavad-gita. Así pues, vemos que El Bhagavad-gita se le instruyó a Arjuna especialmente por él ser un devoto del Señor, un alumno directo de Krsna y un amigo íntimo de Él. Por lo tanto, quien mejor entiende El Bhagavad-gita es una persona que tenga cualidades similares a las de Arjuna. Es decir, dicha persona debe ser un devoto que tenga una relación directa con el Señor. En cuanto uno se vuelve devoto del Señor, tiene también una relación directa con Él. Éste es un tema muy complejo, pero, en pocas palabras, puede decirse que un devoto tiene una relación con la Suprema Personalidad de Dios de una de estas cinco diferentes maneras:
1. Se puede ser devoto en un estado pasivo;
2. Se puede ser devoto en un estado activo;
3. Se puede ser devoto como amigo;
4. Se puede ser devoto como padre o madre;
5. Se puede ser devoto como amante conyugal.
Arjuna tenía con el Señor una relación de amigo. Desde luego, hay un abismo entre esta amistad y aquella que encontramos en el mundo material. La primera es una amistad trascendental que no todos pueden tener. Claro que, todo el mundo tiene una relación específica con el Señor, y esa relación se evoca mediante el perfeccionamiento del servicio devocional. Pero nosotros, en la condición actual de nuestra vida, no sólo hemos olvidado al Señor Supremo, sino que también hemos olvidado la relación eterna que tenemos con Él. Cada uno de los muchos y muchos billones y trillones de seres vivientes que existen, tiene eternamente una relación específica con el Señor. Eso se denomina svarupa. Mediante el proceso del servicio devocional uno puede revivir ese svarupa, y esa etapa se denomina svarupa-siddhi —la perfección de la posición constitucional de uno—. De modo que, Arjuna era un devoto, y estaba en contacto con el Señor Supremo a través de la amistad.
Debe notarse la manera en que Arjuna aceptó este Bhagavad-gita. Ello se indica en el Capítulo Diez (10.12–14):
arjuna uvaca
param brahma param dhama
pavitram paramam bhavan
purusam sasvatam divyam
adi-devam ajam vibhum
ahus tvam rsayah sarve
devarsir naradas tatha
asito devalo vyasah
svayam caiva bravisi me
sarvam etad rtam manye
yan mam vadasi kesava
na hi te bhagavan vyaktim
vidur deva na danavah
“Arjuna dijo: Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, la morada suprema, lo más puro que existe, la Verdad Absoluta. Tú eres la persona original, trascendental y eterna, el innaciente, el más grande de todos. Todos los grandes sabios, tales como Narada, Asita, Devala y Vyasa, confirman esta verdad acerca de Ti, y ahora Tú mismo me lo estás expresando. ¡Oh, Krsna!, yo acepto totalmente como cierto todo lo que me has dicho. Ni los semidioses ni los demonios, ¡oh, Señor!, pueden entender Tu personalidad”.
Después de oír a la Suprema Personalidad de Dios exponer El Bhagavad-gita, Arjuna aceptó a Krsna como param brahma, el Brahman Supremo. Todo ser viviente es Brahman, pero el ser viviente supremo, o la Suprema Personalidad de Dios, es el Brahman Supremo. Param dhama significa que Él es el reposo o morada de todo, pavitram significa que Él es puro, que no lo toca la contaminación material, purusam significa que Él es el disfrutador supremo, sasvatam, original, divyam, trascendental, adi-devam, la Suprema Personalidad de Dios, ajam, el innaciente, y vibhum, el más grande de todos.
Ahora bien, se pudiera pensar que como Krsna era el amigo de Arjuna, este último le estaba diciendo todo eso a modo de adulación; pero Arjuna, tan sólo para eliminar esa clase de dudas de la mente de los lectores de El Bhagavad-gita, respalda esas alabanzas en el siguiente verso, cuando dice que no sólo él acepta a Krsna como la Suprema Personalidad de Dios, sino también autoridades tales como Narada, Asita, Devala y Vyasadeva. Éstas son grandes personalidades que distribuyen el conocimiento védico tal como lo aceptan todos los acaryas. Por lo tanto, Arjuna le dice a Krsna que acepta como completamente perfecto todo lo que Krsna dice. Sarvam etad rtam manye: “Acepto como cierto todo lo que dices”. Arjuna también dice que la personalidad del Señor es muy difícil de entender, y que ni siquiera los grandes semidioses pueden conocerlo. Esto significa que ni siquiera personalidades superiores a los seres humanos pueden conocer al Señor. Entonces, ¿cómo puede un ser humano entender a Sri Krsna sin convertirse en devoto de Él?
Por consiguiente, El Bhagavad-gita debe recibirse con un espíritu de devoción. Uno no debe creerse igual a Krsna, ni creer que Krsna es una personalidad ordinaria, o, ni siquiera, que es una personalidad muy destacada. El Señor Sri Krsna es la Suprema Personalidad de Dios. Así que, según los postulados de El Bhagavad-gita o los postulados de Arjuna, que es la persona que está tratando de entender El Bhagavad-gita, aunque sea teóricamente debemos aceptar a Sri Krsna como la Suprema Personalidad de Dios, y con ese espíritu sumiso podremos entender El Bhagavad-gita. A menos que uno lea El Bhagavad-gita con un espíritu sumiso, es muy difícil entenderlo, ya que constituye un gran misterio.
Y, ¿qué es en sí El Bhagavad-gita? El Bhagavad-gita tiene el propósito de liberar a la humanidad de la nesciencia de la existencia material. Todos los hombres se hallan en dificultades de muchísimas maneras, tal como Arjuna también se hallaba en dificultades por el hecho de tener que librar la Batalla de Kuruksetra. Arjuna se entregó a Sri Krsna, y como consecuencia de ello se expuso este Bhagavad-gita. No sólo Arjuna: cada uno de nosotros está lleno de ansiedades a causa de esta existencia material. Nuestra misma existencia se encuentra en la atmósfera de la no existencia. En realidad, que la no existencia nos amenace no es propio de nuestra naturaleza. Nuestra existencia es eterna. Pero de una forma u otra se nos pone en el seno de lo asat. Asat se refiere a aquello que no existe.
De entre muchísimos seres humanos que están sufriendo, hay unos cuantos que de hecho indagan acerca de su posición y que se preguntan quiénes son, por qué se los pone en esta situación difícil, etc. A uno no se lo puede considerar que es un ser humano perfecto, a menos que despierte y llegue a esa posición de hacerse preguntas acerca de su sufrimiento, a menos que se dé cuenta de que no quiere sufrir, sino que, por el contrario, quiere buscarles una solución a todos los sufrimientos. Lo humano empieza cuando esta clase de indagación se despierta en la mente de uno. En El Brahma-sutra, esa indagación se denomina brahma-jijñasa. Athatho brahma-jijñasa. Todas las actividades del ser humano deben considerarse un fracaso, a menos que éste indague cuál es la naturaleza del Absoluto. Por lo tanto, aquellos que comienzan a preguntarse por qué están sufriendo o de dónde vienen y a dónde irán después de morir, son estudiantes idóneos de El Bhagavad-gita que pueden entenderlo. El estudiante sincero también debe tener un firme respeto por la Suprema Personalidad de Dios. Arjuna era un estudiante de esa índole.
El Señor Krsna desciende específicamente para restablecer el verdadero propósito de la vida, cuando el hombre olvida ese propósito. Incluso entonces, de entre muchísimos seres humanos que despiertan, puede que haya uno que verdaderamente adopte el espíritu de entender su posición, y para él se habla este Bhagavad-gita. En verdad, a todos nos ha tragado el tigre de la nesciencia, pero el Señor es muy misericordioso con las entidades vivientes, en especial con los seres humanos. Con ese fin habló El Bhagavad-gita, convirtiendo en Su alumno a Su amigo Arjuna.
Siendo un asociado del Señor Krsna, Arjuna estaba por encima de toda ignorancia, pero a él se lo sumió en la ignorancia en el campo de batalla de Kuruksetra, tan sólo para que le hiciera preguntas al Señor Krsna acerca de los problemas de la vida, de manera que el Señor pudiera explicarlos para beneficio de las generaciones futuras de seres humanos y trazar así el plan de la vida. El hombre podría entonces actuar de conformidad con ello y perfeccionar la misión de la vida humana.
La materia de que trata El Bhagavad-gita entraña la comprensión de cinco verdades básicas. En primer lugar, se explica la ciencia de Dios, y luego, la posición constitucional de las entidades vivientes, las jivas. Existe el isvara, que significa el controlador, y existen las jivas, las entidades vivientes a quienes se controla. Si una entidad viviente dice que a ella no la controlan, sino que es libre, entonces está demente. El ser viviente está controlado en todo aspecto, al menos en su vida condicionada. Así que la materia que se estudia en El Bhagavad-gita trata del isvara, el supremo controlador, y las jivas, las entidades vivientes controladas. También se discuten prakrti (la naturaleza material), el tiempo (la duración de la existencia de todo el universo o de la manifestación de la naturaleza material) y karma (la actividad). La manifestación cósmica está llena de diferentes actividades. Todas las entidades vivientes están dedicadas a diferentes actividades. Con El Bhagavad-gita debemos aprender qué es Dios, qué son las entidades vivientes, qué es prakrti, qué es la manifestación cósmica, cómo el tiempo la controla y cuáles son las actividades de las entidades vivientes.
De estos cinco temas básicos, en El Bhagavad-gita se establece que la Divinidad Suprema, o Krsna, o Brahman, o el supremo controlador, o Paramatma —se puede emplear el nombre que se desee—, es el más importante de todos. Los seres vivientes son semejantes al controlador supremo desde el punto de vista cualitativo. Por ejemplo, el Señor tiene el control de los asuntos universales de la naturaleza material, como se explicará en los capítulos finales de El Bhagavad-gita. La naturaleza material no es independiente. Ella actúa bajo la dirección del Señor Supremo. Como dice el Señor Krsna: mayadhyaksena prakrtih suyate sa-caracaram, “Esta naturaleza material está actuando bajo mi dirección”. Cuando vemos que en la naturaleza cósmica ocurren cosas maravillosas, hemos de saber que tras esa manifestación cósmica hay un controlador. Nada podría manifestarse sin estar controlado. Es pueril no tener en cuenta al controlador. Por ejemplo, un niño puede que piense que el automóvil es algo muy maravilloso, por ser capaz de desplazarse sin ser tirado por un caballo u otro animal, pero un hombre cuerdo conoce la naturaleza del funcionamiento mecánico del automóvil. Él siempre sabe que tras la maquinaria hay un hombre, un conductor. De modo similar, el Señor Supremo es el conductor bajo cuya dirección todo está funcionando. Ahora bien, como notaremos en los capítulos finales, el Señor ha aceptado que las jivas, o las entidades vivientes, son Sus partes integrales. Una partícula de oro también es oro, una gota de agua del océano también es salada, y, de igual manera, nosotros, las entidades vivientes, siendo parte integral del supremo controlador, isvara, o Bhagavan, el Señor Krsna, tenemos todas las cualidades del Señor Supremo en una diminuta cantidad, porque somos isvaras diminutos, isvaras subordinados. Nosotros estamos tratando de controlar la naturaleza, tal como actualmente estamos tratando de controlar el espacio o los planetas, y esa tendencia a controlar existe porque se halla en Krsna. Pero aunque tenemos la tendencia a enseñorearnos de la naturaleza material, debemos saber que no somos el controlador supremo. Ello se explica en El Bhagavad-gita.
¿Qué es la naturaleza material? Eso también se explica en el Gita, diciendo que es prakrti inferior, naturaleza inferior. A la entidad viviente se la explica como la prakrti superior. Ya sea superior o inferior, prakrti siempre se halla bajo control. Prakrti es femenina, y el Señor la controla tal como el esposo controla las actividades de la esposa. Prakrti siempre está subordinada, predominada por el Señor, quien es el predominador. Tanto las entidades vivientes como la naturaleza material están predominadas, controladas, por el Señor Supremo. De acuerdo con el Gita, aunque las entidades vivientes son partes integrales del Señor Supremo, se las debe considerar prakrti. Eso se menciona claramente en el Capítulo Siete de El Bhagavad-gita. Apareyam itas tv anyam prakrtim viddhi me param/ jiva-bhutam: “Esta naturaleza material es Mi prakrti inferior, pero más allá de ella hay otra prakrti: jiva-bhutam, la entidad viviente”.
La propia naturaleza material está constituida por tres cualidades: la modalidad de la bondad, la modalidad de la pasión y la modalidad de la ignorancia. Por encima de estas modalidades se halla el tiempo eterno, y mediante una combinación de esas modalidades de la naturaleza, y bajo el control y la supervisión del tiempo eterno, aparecen las actividades, las cuales se denominan karma. Estas actividades se están realizando desde tiempo inmemorial, y nosotros estamos sufriendo o disfrutando de los frutos de nuestras actividades. Por ejemplo, supóngase que yo soy un hombre de negocios que ha trabajado muy duro y con inteligencia, y que ha amasado una gran fortuna. Entonces, soy un disfrutador. Pero, supóngase que luego pierdo todo mi dinero en los negocios. Entonces, me embarga el sufrimiento. De la misma manera, en cada aspecto de la vida disfrutamos de los resultados de nuestro trabajo o sufrimos con los resultados de él. Eso se denomina karma.
En El Bhagavad-gita se explican todos esos temas: isvara (el Señor Supremo), jiva (la entidad viviente), prakrti (la naturaleza), kala (el tiempo eterno) y karma (la actividad). De estos cinco, el Señor, las entidades vivientes, la naturaleza material y el tiempo son eternos. La manifestación de prakrti puede que sea temporal, pero no es falsa. Algunos filósofos dicen que la manifestación de la naturaleza material es falsa, pero, según la filosofía de El Bhagavad-gita o según la filosofía de los vaisnavas, no es así. La manifestación del mundo no se acepta como falsa; se acepta como real, pero temporal. Se dice que se asemeja a una nube que se desplaza por el cielo, o a la llegada de la estación lluviosa que nutre los granos. En cuanto la estación lluviosa se acaba y la nube desaparece, se secan todos los cultivos que la lluvia nutría. De la misma manera, esta manifestación material aparece en un cierto momento, permanece por un tiempo y luego desaparece. Así es el funcionamiento de prakrti. Pero ese ciclo existe eternamente. Por lo tanto, prakrti es eterna; no es falsa. El Señor se refiere a ella como “Mi prakrti”. Esta naturaleza material es la energía separada del Señor Supremo, y, de igual manera, las entidades vivientes también son la energía del Señor Supremo, aunque no están separadas, sino, más bien, relacionadas eternamente. Así que, el Señor, la entidad viviente, la naturaleza material y el tiempo están todos interrelacionados y son todos eternos. Sin embargo, el otro factor, karma, no es eterno. Los efectos del karma puede que sean de hecho muy antiguos. Estamos padeciendo o disfrutando de los resultados de nuestras actividades desde tiempos inmemoriales, pero podemos cambiar los resultados de nuestro karma, o actividad, y ese cambio depende del perfeccionamiento de nuestro conocimiento. Estamos dedicados a diversas actividades, e, indudablemente, no sabemos qué clase de actividades deberíamos adoptar para lograr liberarnos de las acciones y reacciones de todas ellas, pero esto también se explica en El Bhagavad-gita.
La posición de isvara, el Señor Supremo, es la de ser la conciencia suprema. Las jivas, o las entidades vivientes, siendo partes integrales del Señor Supremo, también están conscientes. Tanto a la entidad viviente como a la naturaleza material se las explica como prakrti, energía del Señor Supremo, pero una de las dos, la jiva, está consciente; la otra prakrti no lo está . He ahí la diferencia. Por consiguiente, la jiva-prakrti se denomina superior, debido a que la jiva tiene una conciencia que es similar a la del Señor. Sin embargo, la del Señor es la conciencia suprema, y uno no debe creer que la jiva, la entidad viviente, también es supremamente consciente. El ser viviente no puede ser supremamente consciente en ninguna etapa de su perfeccionamiento, y la teoría de que puede serlo es una teoría engañosa. Consciente sí puede ser, pero no perfecta o supremamente consciente.
La diferencia que hay entre la jiva y el isvara se explicará en el Capítulo Trece de El Bhagavad-gita. El Señor es ksetra-jña, está consciente, tal como lo está el ser viviente, pero el ser viviente está consciente de su cuerpo en particular, mientras que el Señor está consciente de todos los cuerpos. Como Él vive en el corazón de todo ser viviente, está consciente de los movimientos psíquicos de cada jiva en particular. No debemos olvidar esto. También se explica que el Paramatma, la Suprema Personalidad de Dios, vive en el corazón de todos como isvara, como el controlador, y que le da indicaciones a la entidad viviente para que actúe como lo desee. La entidad viviente se olvida de lo que hay que hacer. Primero decide actuar de una cierta manera, y luego se enreda en las acciones y reacciones de su propio karma. Después de abandonar un tipo de cuerpo, entra en otro tipo de cuerpo, tal como uno se pone y se quita la ropa. Mientras el alma transmigra de ese modo, sufre las acciones y reacciones de sus actividades pasadas. Esas actividades pueden cambiarse cuando el ser viviente se halla bajo el control de la modalidad de la bondad, cuando está cuerdo y entiende qué clase de actividades debe adoptar. Si así lo hace, se puede entonces hacer que cambien todas las acciones y reacciones de sus actividades pasadas. En consecuencia, el karma no es eterno. Por lo tanto, dijimos que de los cinco factores (isvara, jiva, prakrti, el tiempo y el karma), cuatro son eternos, mientras que el karma no lo es.
El supremo isvara consciente es semejante a la entidad viviente en esto: tanto la conciencia del Señor como la de la entidad viviente son trascendentales. La conciencia no la genera la asociación con la materia. Ésa es una idea equivocada. En El Bhagavad-gita no se acepta la teoría de que la conciencia se desarrolla bajo ciertas circunstancias producto de la combinación material. La cobertura de las circunstancias materiales puede hacer que la conciencia se refleje de un modo desvirtuado, de la misma manera en que la luz que se refleja a través de un vidrio teñido puede que parezca ser de un cierto color; pero a la conciencia del Señor no la afecta lo material. El Señor Krsna dice: mayadhyaksena prakrtih. Cuando Él desciende al universo material, Su conciencia no es afectada por lo material. Si ello lo afectara, Él no sería apto para hablar de asuntos trascendentales, tal como lo hace en El Bhagavad-gita. Uno no puede decir nada acerca del mundo trascendental, si no está libre de la conciencia contaminada por lo material. Así que al Señor no lo contamina lo material, pero en los actuales momentos nuestra conciencia sí se halla contaminada por lo material. El Bhagavad-gita enseña que tenemos que purificar esa conciencia contaminada por lo material. Al encontrarnos en el estado de conciencia pura, nuestras acciones se acoplarán con la voluntad del isvara, y eso nos hará felices. No ha de creerse que tenemos que cesar todas las actividades, sino que nuestras actividades deben ser purificadas, y, una vez purificadas, se denominan bhakti. Las actividades en estado de bhakti parecen ser actividades ordinarias, pero no están contaminadas. Una persona ignorante puede que vea que el devoto está obrando o trabajando como un hombre ordinario, pero dicha persona de escaso acopio de conocimiento no sabe que a las actividades del devoto o del Señor no las contamina la conciencia impura o la materia. Ellos son trascendentales a las tres modalidades de la naturaleza. Hemos de saber, sin embargo, que en este momento nuestra conciencia está contaminada.
Cuando estamos contaminados por lo material, se nos llama condicionados. La conciencia falsa se exhibe bajo la impresión de que “yo soy un producto de la naturaleza material”. Eso se denomina ego falso. Aquel que está absorto en pensar en concepciones corporales, no puede entender su situación. El Bhagavad-gita se presentó para liberarlo a uno de la concepción corporal de la vida, y Arjuna se puso en esa posición para recibir esa información de labios del Señor. Uno tiene que liberarse de la concepción corporal de la vida; eso constituye la actividad preliminar del trascendentalista. Aquel que quiere ser libre, que quiere liberarse, debe primero que todo aprender que no es este cuerpo material. Mukti, o liberación, significa estar libre de la conciencia material. También en El Srimad-Bhagavatam se da la definición de liberación. Muktir hitvanyatha-rupam svarupena vyavasthitih: mukti significa liberarse de la conciencia contaminada de este mundo material, y situarse en el estado de conciencia pura. Todas las instrucciones de El Bhagavad-gita tienen la finalidad de despertar esa conciencia pura, y, por consiguiente, encontramos que en la última etapa de las instrucciones del Gita, Krsna le pregunta a Arjuna si ya se encuentra en el estado de conciencia purificada. Conciencia purificada significa actuar de conformidad con las instrucciones del Señor. Ésta es toda la esencia de la conciencia purificada. Como somos partes integrales del Señor, la conciencia ya está allí, pero en nuestro caso existe la propensión a ser afectados por las modalidades inferiores. Mas, el Señor, siendo el Supremo, nunca se ve afectado. Ésa es la diferencia entre el Señor Supremo y las pequeñas almas individuales.
¿Qué es esa conciencia? Esa conciencia es “yo soy”. Y, ¿qué soy? Cuando la conciencia está contaminada, “yo soy” significa “yo soy el señor de todo lo que veo. Yo soy el disfrutador”. El mundo gira porque cada ser vivo cree que es el señor y creador del mundo material. La conciencia material tiene dos divisiones psíquicas. Una de ellas es que “yo soy el creador” y la otra es que “yo soy el disfrutador”. Pero, en realidad, el Señor Supremo es tanto el creador como el disfrutador, y la entidad viviente, siendo parte integral del Señor Supremo, no es ni el creador ni el disfrutador, sino un cooperador. Ella es lo creado y lo disfrutado. Por ejemplo, una parte de una máquina coopera con toda la máquina; una parte del cuerpo coopera con todo el cuerpo. Las manos, las piernas, los ojos, etc., son todos partes del cuerpo, pero no son realmente los disfrutadores. El estómago es el disfrutador. Las piernas transportan, las manos suministran comida, los dientes mastican, y todas las partes del cuerpo se ocupan de satisfacer al estómago, porque éste es el principal factor que nutre el funcionamiento del cuerpo. Por lo tanto, al estómago se le da todo. Uno nutre el árbol regando su raíz, y uno nutre el cuerpo alimentando al estómago, pues para que el cuerpo se mantenga sano, las partes del cuerpo deben cooperar en alimentar al estómago. De igual manera, el Señor Supremo es el disfrutador y el creador, y nosotros, como seres vivientes subordinados que somos, tenemos la función de cooperar para satisfacerlo. Esa cooperación de hecho nos ayudará, tal como la comida que recibe el estómago ayuda a todas las demás partes del cuerpo. Si los dedos de la mano creen que ellos deben tomar la comida en vez de proporcionársela al estómago, se frustrarán. La figura central de la creación y del disfrute es el Señor Supremo, y las entidades vivientes son cooperadoras. Ellas disfrutan mediante la cooperación. La relación es también como la que hay entre el amo y el sirviente. Si el amo está plenamente satisfecho, entonces el sirviente también lo estará. Así mismo, se debe satisfacer al Señor Supremo, aunque la tendencia a volverse el creador y la tendencia a disfrutar el mundo material también se encuentran en las entidades vivientes, porque esas tendencias se hallan en el Señor Supremo, el cual creó el mundo cósmico manifestado.
Encontraremos, pues, en este Bhagavad-gita, que el todo completo comprende al controlador supremo, las entidades vivientes controladas, la manifestación cósmica, el tiempo eterno y karma, o las actividades, y todo ello se explica en este texto. Todo ello tomado en conjunto forma el todo completo, y a éste se lo denomina la Suprema Verdad Absoluta. El todo completo y la Verdad Absoluta completa constituyen la Suprema Personalidad de Dios completa, Sri Krsna. Todas las manifestaciones se deben a Sus diferentes energías. Él es el todo completo.
En el Gita se explica además que el Brahman impersonal también está subordinado a la Suprema Persona completa (brahmano hi pratisthaham). En El Brahma-sutra, el Brahman se explica de un modo más explícito, diciendo que es como los rayos de la luz del Sol. El Brahman impersonal constituye los luminosos rayos de la Suprema Personalidad de Dios. El Brahman impersonal es la comprensión incompleta del todo absoluto, tal como lo es también la concepción de Paramatma. En el Capítulo Quince se verá que la Suprema Personalidad de Dios, Purusottama, está más allá tanto del Brahman impersonal como de la parcial comprensión de Paramatma. La Suprema Personalidad de Dios se dice que es sac-cid-ananda-vigraha. El Brahma-samhita empieza de la siguiente manera: isvarah paramah krsnah sac-cid-ananda-vigrahah/ anadir adir govindah sarva-karana-karanam. “Govinda, Krsna, es la causa de todas las causas. Él es la causa original y la propia forma de la eternidad, el conocimiento y la bienaventuranza”. La comprensión del Brahman impersonal es la comprensión de Su característica sat (eternidad). La comprensión Paramatma es la comprensión del sat, cit (conocimiento eterno). Pero la comprensión de la Personalidad de Dios, Krsna, es la comprensión de todas las características trascendentales —sat, cit y ananda (eternidad, conocimiento y bienaventuranza)—, en vigraha (forma) completa.
Cierta gente con poca inteligencia considera que la Verdad Suprema es impersonal. Pero Él es una persona trascendental, y esto lo confirman todas las Escrituras védicas. Nityo nityanam cetanas cetananam (Katha Upanisad 2.2.13). Así como nosotros somos seres vivientes individuales y tenemos nuestra individualidad, la Suprema Verdad Absoluta también es, en fin de cuentas, una persona, y la comprensión de la Personalidad de Dios es la comprensión de todas las características trascendentales, en Su forma completa. El todo completo no carece de forma. Si Él fuera informe o si fuera menos que cualquier otra cosa, entonces no podría ser el todo completo. El todo completo debe poseer todo lo que se halle dentro del marco de nuestra experiencia y más allá de ella, pues, de lo contrario, no podría ser completo.
El todo completo, la Personalidad de Dios, tiene inmensas potencias (parasya saktir vividhaiva sruyate). En El Bhagavad-gita también se explica cómo Krsna actúa con diferentes potencias. Este mundo de fenómenos, o mundo material, en el que se nos ha puesto, también es completo en sí mismo, porque los veinticuatro elementos de los que, según la filosofía sankhya, este universo material es una manifestación temporal, están completamente adaptados para producir recursos completos, que se requieren para el mantenimiento y subsistencia de este universo. No hay nada que sea ajeno; ni tampoco se requiere de nada. Esta manifestación tiene su propio tiempo, fijado por la energía del todo supremo, y cuando su tiempo se complete, estas manifestaciones temporales serán aniquiladas por la disposición completa del completo. Existen facilidades completas para que las pequeñas unidades completas, es decir, las entidades vivientes, lleguen a comprender al completo, y todas las clases de estados incompletos se experimentan a causa del conocimiento incompleto acerca del completo. De manera que, El Bhagavad-gita contiene el conocimiento completo de la sabiduría védica.
Todo el conocimiento védico es infalible, y los hindúes aceptan el conocimiento védico como completo e infalible. Por ejemplo, el estiércol de la vaca es el excremento de un animal, y, según el smrti, o el mandamiento védico, si uno toca el excremento de un animal, tiene que bañarse para purificarse. Pero en las Escrituras védicas se considera que el estiércol de vaca es un agente purificador. Uno pudiera considerar que esto es contradictorio, pero se acepta por ser un mandamiento védico, y, en efecto, uno no comete ningún error al aceptarlo. Posteriormente, la ciencia moderna ha comprobado que el estiércol de vaca contiene toda clase de propiedades antisépticas. Así que el conocimiento védico es completo, debido a que está más allá de toda duda y error, y El Bhagavad-gita es la esencia de todo el conocimiento védico.
El conocimiento védico no es una cuestión de investigación. Nuestra labor de investigación es imperfecta, porque estamos investigando las cosas con sentidos imperfectos. Tenemos que adquirir conocimiento perfecto, que, como se declara en El Bhagavad-gita, desciende mediante el parampara (la sucesión discipular). Tenemos que recibir el conocimiento de labios de la fuente indicada que forme parte de la sucesión discipular que comienza con el maestro espiritual supremo, el propio Señor, y del que se le ha hecho entrega a una sucesión de maestros espirituales. Arjuna, quien fue el alumno del Señor Sri Krsna, acepta todo lo que Él dice, sin contradecirlo. No se permite que uno acepte una porción de El Bhagavad-gita y otra no. De ninguna manera. Debemos aceptar El Bhagavad-gita sin interpretarlo, sin omisiones y sin una participación caprichosa en la materia. Se debe tomar el Gita como la presentación más perfecta del conocimiento védico. El conocimiento védico se recibe proveniente de fuentes trascendentales, y las primeras palabras las habló el propio Señor. Las palabras que habla el Señor se denominan apauruseya, lo cual significa que son diferentes de las palabras que habla una persona mundana, la cual adolece de cuatro defectos. Una persona mundana (1) es seguro que comete errores, (2) siempre está engañada, (3) tiene la tendencia a engañar a los demás, y (4) se halla limitada por unos sentidos imperfectos. Con estas cuatro imperfecciones, uno no puede proporcionar información perfecta acerca del conocimiento omnipresente.
El conocimiento védico no lo imparte esa clase de entidades vivientes defectuosas. Se le impartió en el corazón a Brahma, el primer ser viviente que fue creado, y Brahma a su vez diseminó ese conocimiento entre sus hijos y discípulos, tal como él lo recibió originalmente de labios del Señor. El Señor es purnam, omniperfecto, y no hay ninguna posibilidad de que Él llegue a estar supeditado a las leyes de la naturaleza material. En consecuencia, uno debe ser lo suficientemente inteligente como para saber que el Señor es el único propietario de todo lo que hay en el universo, y que Él es el creador original, el creador de Brahma. En el Capítulo Once, al Señor se lo nombra como prapitamaha, porque a Brahma se lo nombra como pitamaha, el abuelo, y Él es el creador del abuelo. Así pues, uno no debe creer que es el propietario de nada. Uno debe aceptar únicamente las cosas que el Señor le ha asignado para su manutención.
Hay muchos ejemplos de cómo hemos de utilizar esas cosas que el Señor nos ha asignado. Ello también se explica en El Bhagavad-gita. Al principio, Arjuna decidió que no pelearía en la Batalla de Kuruksetra. Ésa era su propia decisión. Arjuna le dijo al Señor que, después de matar a sus propios parientes, no iba a poder disfrutar del reino. Esta decisión se basaba en el cuerpo, porque Arjuna creía que él era el cuerpo, y que sus parientes o expansiones corporales eran sus hermanos, sobrinos, cuñados, abuelos, etc. Por consiguente, él quería satisfacer las exigencias de su cuerpo. El Señor habló El Bhagavad-gita precisamente para cambiar ese punto de vista, y al final Arjuna decide pelear siguiendo las indicaciones del Señor, cuando dice: karisye vacanam tava, “Actuaré conforme a Tu palabra”.
En este mundo, los hombres no fueron creados para reñir como los perros y los gatos. Los hombres deben ser inteligentes, para percatarse de la importancia de la vida humana y negarse a actuar como animales ordinarios. El ser humano debe darse cuenta de cuál es el objetivo de su vida; esa información se da en todas las Escrituras védicas, y la esencia de ella se da en El Bhagavad-gita. La literatura védica está hecha para los seres humanos, no para los animales. Los animales pueden matar a otros animales y no hay posibilidad alguna de que incurran en pecado; pero si un hombre mata a un animal en aras de la satisfacción de su paladar descontrolado, se le culpará de romper las leyes de la naturaleza. En El Bhagavad-gita se explica claramente que hay tres clases de actividades según las diferentes modalidades de la naturaleza: las actividades de la bondad, las de la pasión y las de la ignorancia. De modo similar, también hay tres clases de comestibles: comestibles influidos por la bondad, por la pasión y por la ignorancia. Todo esto se halla claramente descrito, y si utilizamos bien las instrucciones de El Bhagavad-gita, toda nuestra vida se purificará, y al final podremos llegar al destino que se encuentra más allá de este cielo material (yad gatva na nivartante tad dhama paramam mama).
Ese destino se denomina el cielo sanatana, el eterno cielo espiritual. En este mundo material observamos que todo es temporal. Todo aparece, permanece por algún tiempo, produce algunos subproductos, mengua y luego desaparece. Ésa es la ley del mundo material, ya sea que usemos como ejemplo este cuerpo, un pedazo de fruta o cualquier otra cosa. Pero más allá de este mundo temporal, hay otro mundo del cual tenemos información. Ese mundo está hecho de otra naturaleza, la cual es sanatana, eterna. A la jiva también se la describe como sanatana, eterna, y en el Capítulo Once al Señor también se lo describe de esa manera. Nosotros tenemos una relación íntima con el Señor, y como todos somos uno desde el punto de vista cualitativo —el sanatana-dhama, o el cielo, la suprema personalidad sanatana y las entidades vivientes sanatana—, todo el propósito de El Bhagavad-gita es el de revivir nuestra ocupación sanatana, o el sanatana-dharma, que es la ocupación eterna de la entidad viviente. Nosotros nos hallamos dedicados temporalmente a diferentes actividades, pero todas ellas pueden purificarse, cuando las dejemos y emprendamos las actividades que prescribe el Señor Supremo. Eso se denomina nuestra vida pura.
El Señor Supremo y Su morada trascendental son ambos sanatana, tal como lo son también las entidades vivientes, y la asociación conjunta del Señor Supremo y las entidades vivientes en la morada sanatana constituye la perfección de la vida humana. El Señor es muy bondadoso con las entidades vivientes, porque éstas son Sus hijas. El Señor Krsna declara en El Bhagavad-gita: sarva-yonisu... aham bija-pradah pita, “Yo soy el padre de todos”. Desde luego, existen toda clase de entidades vivientes según sus diversos karmas, pero aquí el Señor declara que es el padre de todas ellas. Por consiguiente, el Señor desciende a redimir a todas esas almas caídas y condicionadas, y a hacerles un llamado para que regresen al eterno cielo sanatana, de modo que las entidades vivientes sanatana puedan recobrar sus eternas posiciones sanatana, en asociación eterna con el Señor. Para redimir a las almas condicionadas, el propio Señor viene en diferentes encarnaciones, o envía a Sus sirvientes íntimos como hijos o a Sus asociados o acaryas.
Por lo tanto, el sanatana-dharma no se refiere a ningún proceso sectario de religión. Es la función eterna de las entidades vivientes eternas, en relación con el eterno Señor Supremo. Como ya se dijo antes, el sanatana-dharma se refiere a la ocupación eterna de la entidad viviente. Sripada Ramanujacarya ha explicado la palabra sanatana como “aquello que no tiene principio ni fin”. De modo que, cuando hablamos de sanatana-dharma, debemos dar por sentado, en base a la autoridad de Sripada Ramanujacarya, que dicho sanatana-dharma no tiene ni principio ni fin.
La palabra religión es un poco diferente a la palabra sanatana-dharma. Religión lleva consigo la idea de fe, y la fe puede cambiar. Uno puede tener fe en un proceso en particular, y puede cambiar de fe y adoptar otra. Pero el sanatana-dharma se refiere a aquella actividad que no se puede cambiar. Por ejemplo, al agua no se le puede quitar la liquidez, ni al fuego se le puede quitar el calor. De igual manera, a la eterna entidad viviente no se le puede quitar su función eterna. El sanatana-dharma es eternamente parte integral de la entidad viviente. Así pues, cuando hablamos de sanatana-dharma, debemos dar por sentado, en base a la autoridad de Sripada Ramanujacarya, que dicho sanatana-dharma no tiene ni principio ni fin. Aquello que no tiene principio ni fin no puede ser sectario, pues ninguna clase de límites puede coartarlo. Aquellos que pertenecen a alguna fe sectaria habrán de considerar equivocadamente que el sanatana-dharma también es sectario. Pero si profundizamos en el asunto y lo consideramos a la luz de la ciencia moderna, podremos ver que el sanatana-dharma es la ocupación de toda la gente del mundo, y, más aún, de todas las entidades vivientes del universo.
Una fe religiosa no sanatana puede que tenga algún comienzo en los anales de la historia humana, pero no existe comienzo de la historia del sanatana-dharma, porque este último permanece eternamente con las entidades vivientes. En lo que respecta a la entidad viviente, los sastras autoritativos determinan que para ella no hay nacimiento ni muerte. En el Gita se establece que la entidad viviente nunca nace y nunca muere. La entidad viviente es eterna e indestructible, y continúa viviendo después de la destrucción de este cuerpo material temporal. En relación con el concepto de sanatana-dharma, debemos tratar de entender el concepto de religión a partir del significado de la raíz sánscrita de la palabra. Dharma se refiere a aquello que existe constantemente con un objeto en particular. Nosotros concluimos que junto con el fuego hay luz y calor; sin luz y calor, la palabra fuego no tiene sentido. De modo similar, debemos descubrir la parte esencial del ser viviente, aquella parte que es su compañera constante. Esa compañera constante es su cualidad eterna, y esa cualidad eterna es su religión eterna.
Cuando Sanatana Gosvami le preguntó a Sri Caitanya Mahaprabhu que cuál era el svarupa de todo ser viviente, el Señor respondió que el svarupa, o la posición constitucional del ser viviente, es la de prestarle servicio a la Suprema Personalidad de Dios. Si analizamos esta declaración del Señor Caitanya, podremos ver con facilidad que todo ser viviente siempre está dedicado a prestarle servicio a otro ser viviente. Un ser viviente sirve a otros seres vivientes de diversas maneras. Al hacerlo, la entidad viviente disfruta de la vida. Los animales inferiores sirven a los seres humanos tal como los sirvientes sirven a su amo. A sirve al amo B, B sirve al amo C, C sirve al amo D, y así sucesivamente. En base a esto, podemos ver que un amigo sirve a otro, la madre sirve al hijo, la esposa sirve al esposo, el esposo sirve a la esposa, etc. Si seguimos investigando con este espíritu, se verá que en la sociedad de los seres vivos no hay ninguna excepción a la actividad de servir. El político le presenta a la gente su manifiesto, para convencerla de la capacidad que él tiene de servir. En consecuencia, los electores le dan al político sus valiosos votos, considerando que él le prestará a la sociedad un valioso servicio. El vendedor sirve al cliente, y el artesano sirve al capitalista. El capitalista sirve a la familia, y la familia sirve al Estado en términos de la capacidad eterna del eterno ser viviente. De esa manera podemos ver que ningún ser viviente está exento de prestarles servicio a otros seres vivientes, y, por lo tanto, podemos concluir con toda seguridad que el servicio es el compañero constante del ser viviente, y que el prestar servicio es la religión eterna del ser viviente.
Sin embargo, el hombre dice pertenecer a un tipo de fe en particular en relación con un tiempo y una circunstancia en particular, y en virtud de ello dice ser hindú, musulmán, cristiano, budista, o adepto de alguna otra secta. Tales designaciones son no sanatana-dharma. Puede que un hindú cambie de fe y se vuelva musulmán, o que un musulmán cambie de fe y se vuelva hindú, o que un cristiano cambie de fe, etc. Pero en todas las circunstancias, el cambio de fe religiosa no afecta la ocupación eterna de prestarle servicio a los demás. El hindú, musulmán o cristiano es sirviente de alguien, pese a cualesquiera circunstancias. De manera que, profesar un tipo particular de fe no es profesar el sanatana-dharma de uno. Prestar servicio es el sanatana-dharma.
De hecho, estamos relacionados con el Señor Supremo a través del servicio. El Señor Supremo es el disfrutador supremo, y nosotros, las entidades vivientes, somos Sus servidores. Nosotros hemos sido creados para el disfrute de Él, y si participamos con la Suprema Personalidad de Dios en ese goce eterno, seremos felices. No podemos llegar a ser felices de ninguna otra manera. No es posible ser feliz independientemente, de la misma manera en que ninguna parte del cuerpo puede ser feliz sin cooperar con el estómago. La entidad viviente no puede ser feliz sin prestarle al Señor Supremo un amoroso servicio trascendental.
En El Bhagavad-gita no se aprueba la adoración de los diferentes semidioses ni el prestarles servicio a ellos. En el Capítulo Siete, verso veinte, se afirma:
kamais tais tair hrta-jñanah
prapadyante ’nya-devatah
tam tam niyamam asthaya
prakrtya niyatah svaya
“Aquellos a quienes los deseos materiales les han robado la inteligencia, se entregan a los semidioses y siguen las reglas y regulaciones específicas de adoración que corresponden a sus propias naturalezas”. Aquí se dice claramente que aquellos a quienes los guía la lujuria, adoran a los semidioses y no al Supremo Señor Krsna. Cuando hacemos mención del nombre Krsna, no nos referimos a ningún nombre sectario. Krsna significa el placer máximo, y se ha confirmado que el Señor Supremo es la fuente o el depósito de todo placer. Todos anhelamos placer. šnanda-mayo 'bhyasat (El Vedanta-sutra 1.1.12). Las entidades vivientes, al igual que el Señor, están colmadas de conciencia y se hallan en busca de la felicidad. El Señor es feliz perpetuamente, y si las entidades vivientes se relacionan con el Señor, cooperan con Él y participan de Su asociación, entonces ellas también se vuelven felices.
El Señor desciende a este mundo mortal para exhibir Sus pasatiempos en Vrndavana, los cuales están colmados de felicidad. Cuando el Señor Sri Krsna se encontraba en Vrndavana, todas Sus actividades con Sus amigos pastorcillos, con Sus amigas las doncellas, con los demás habitantes de Vrndavana y con las vacas, estaban colmadas de felicidad. Toda la población de Vrndavana no conocía nada fuera de Krsna. Pero el Señor Krsna desalentó incluso a Su padre Nanda Maharaja en lo referente a la adoración del semidiós Indra, porque quería establecer el hecho de que la gente no necesita adorar a ningún semidiós. La gente únicamente tiene que adorar al Señor Supremo, pues su meta final es la de regresar a la morada de Él.
La morada del Señor Krsna se describe en El Bhagavad-gita, Capítulo Quince, verso seis:
na tad bhasayate suryo
na sasanko na pavakah
yad gatva na nivartante
tad dhama paramam mama
“Esa suprema morada Mía no está iluminada por el Sol ni la Luna, ni por el fuego, ni por la electricidad. Aquellos que llegan a ella, nunca regresan a este mundo material”.
Este verso da una descripción de ese cielo eterno. Tenemos, desde luego, una concepción material de lo que es el cielo, y pensamos en él en relación con el Sol, la Luna, las estrellas, etc. Pero en este verso el Señor declara que en el cielo eterno no hay necesidad de Sol, Luna, electricidad o fuego de ninguna clase, porque el cielo espiritual está de por sí iluminado por el brahmajyoti, los rayos que emanan del Señor Supremo. Estamos tratando con dificultad de llegar a otros planetas, pero no es difícil entender la morada del Señor Supremo. A esa morada se le refiere como Goloka. En El Brahma-samhita (5.37) se la describe de una manera hermosa: goloka eva nivasaty akhilatma-bhutah. El Señor reside eternamente en Goloka, Su morada, y, sin embargo, es accesible desde este mundo, y con ese fin viene a manifestar Su verdadera forma sac-cid-ananda-vigraha. Como Él manifiesta esa forma, no hay necesidad alguna de que imaginemos cómo es Él. Para desalentar esa clase de especulación imaginativa, Él desciende y se muestra tal como es, como Syamasundara. Desgraciadamente, los poco inteligentes lo menosprecian, porque Él viene como uno de nosotros y juega con nosotros como un ser humano. Pero debido a ello, no debemos tomar al Señor por uno de nosotros. Mediante Su omnipotencia, Él se presenta ante nosotros en Su verdadera forma y exhibe Sus pasatiempos, que son réplicas de los pasatiempos que hay en Su morada.
En los refulgentes rayos del cielo espiritual flotan una infinidad de planetas. El brahmajyoti emana de la morada suprema, Krsnaloka, y los planetas ananda-maya-cinmaya, que no son materiales, flotan en esos rayos. El Señor dice: na tad bhasayate suryo na sasanko na pavakah/ yad gatva na nivartante tad dhama paramam mama. Aquel que puede acercarse a ese cielo espiritual, no tiene que descender de nuevo al cielo material. En el cielo material, incluso si nos acercamos al planeta más elevado de todos (Brahmaloka), ni qué hablar de la Luna, encontraremos las mismas condiciones de la vida, es decir, el nacimiento, la muerte, las enfermedades y la vejez. Ningún planeta del universo material está libre de estos cuatro principios de la existencia material.
Las entidades vivientes viajan de un planeta a otro, pero eso no significa que podemos ir a cualquier planeta que queramos sólo mediante un dispositivo mecánico. Si deseamos ir a otros planetas, existe un proceso para hacerlo. También eso se menciona: yanti deva-vrata devan pitŽn yanti pitr-vratah. Si queremos viajes interplanetarios, no se necesita ningún dispositivo mecánico. El Gita instruye: yanti deva-vrata devan. La Luna, el Sol y los planetas superiores se denominan Svargaloka. Hay tres categorías distintas de planetas: los sistemas planetarios superiores, medios e inferiores. La Tierra pertenece al sistema planetario medio. El Bhagavad-gita nos informa cómo viajar a los sistemas planetarios superiores (Devaloka) con una fórmula muy sencilla: yanti deva-vrata devan. Uno sólo tiene que adorar al semidiós específico de ese planeta en particular, y de esa forma ir a la Luna, al Sol o a cualquiera de los sistemas planetarios superiores.
Sin embargo, El Bhagavad-gita no nos aconseja ir a ninguno de los planetas de este mundo material, porque incluso si fuéramos a Brahmaloka —el planeta más elevado de todos— por medio de algún dispositivo mecánico y viajando quizás durante cuarenta mil años (¿y quién viviría tanto?), aún encontraríamos los inconvenientes materiales del nacimiento, la muerte, las enfermedades y la vejez. Pero aquel que quiere ir al planeta supremo, Krsnaloka, o a cualquiera de los demás planetas del cielo espiritual, no se encontrará con esos inconvenientes materiales. Entre todos los planetas del cielo espiritual hay un planeta supremo, llamado Goloka Vrndavana, que, en la morada de Sri Krsna, la Personalidad de Dios original, es el planeta original. Toda esta información se da en El Bhagavad-gita, y a través de sus instrucciones se nos explica cómo abandonar el mundo material y comenzar una verdadera vida dichosa en el cielo espiritual.
En el capítulo Quince de El Bhagavad-gita se da la verdadera descripción del mundo material. En él se dice:
urdva-mulam ahah-sakham
asvattham prahur avyayam
chadamsi yasya parnani
yas tam veda sa veda-vit
Ahí, al mundo material se lo describe como un árbol cuyas raíces están hacia arriba y cuyas ramas están hacia abajo. Nosotros tenemos experiencia de un árbol cuyas raíces están hacia arriba. Si uno se para en la orilla de un río o de cualquier depósito de agua, puede ver que los árboles que se reflejan en el agua están al revés. Las ramas van hacia abajo y las raíces hacia arriba. De forma similar, este mundo material es un reflejo del mundo espiritual. El mundo material no es más que una sombra de la realidad. En la sombra no hay realidad o sustancia, pero por la sombra llegamos a saber que hay sustancia y realidad. En el desierto no hay agua, pero el espejismo indica que sí existe una cosa tal. En el mundo material no hay agua, no hay felicidad; el agua auténtica de la felicidad verdadera se encuentra en el mundo espiritual.
El Señor aconseja que alcancemos el mundo espiritual de la siguiente manera (Bhagavad-gita. 15.5):
nirmana-moha jita-sanga-dosa
adhyatma-nitya vinivrtta-kamah
dvandvair vimuktah sukha-duhkha-samjñair
gacchanty amudhah padam avyayam tat
Ese padam avyayam, o reino eterno, puede alcanzarlo aquel que sea nirmanamoha. ¿Qué significa eso? Andamos en busca de designaciones. Unos quieren ser señor, otros quieren ser Dios, otros quieren ser presidente, o un hombre rico, o un rey, o alguna otra cosa. Mientras estemos apegados a esas designaciones, estaremos apegados al cuerpo, porque las designaciones le pertenecen al cuerpo. Pero nosotros no somos estos cuerpos, y percatarnos de esto consituye la primera etapa de la comprensión espiritual. Nosotros estamos asociados con las tres modalidades de la naturaleza material, pero debemos desapegarnos a través del servicio devocional que se le presta al Señor. Si no estamos apegados a prestarle servicio devocional al Señor, no podemos entonces desapegarnos de las modalidades de la naturaleza material. Las designaciones y los apegos se deben a nuestra lujuria y deseo, a querer ensoñorearnos de la naturaleza material. Mientras no dejemos esa propensión a ensoñorearnos de la naturaleza material, no hay ninguna posibilidad de regresar al reino del Supremo, el sannyasiatana-dhama. Ese rein eterno nunca se destruye, le resulta accesible a aquel a quien no lo confunden las atracciones de los falsos placeres materiales, a aquel que está dedicado al servicio del Señor Supremo. Todo aquel que se encuentre en esa posición, puede acercarse fácilmente a esa morada suprema.
En otra parte del Gita (8.21) se declara:
avyakto ’ksara ity uktas
tam ahuh paramam gatim
yam prápya na nivartante
tad dhama paramam mama
Avyakta significa no manifestado. Ni siquiera el mundo material se manifiesta por entero ante nosotros. Nuestros sentidos son tan imperfectos, que ni siquiera podemos ver todas las estrellas que hay en este universo material. Con la literatura védica podemos adquirir mucha información acerca de todos los planetas, y podemos creerla o no. Todos los planeras importantes se describen en las Escrituras védicas. especialmente en el Srimad-Bhagavatam, y al mundo espiritual que se encuentra más allá de este cielo material se lo describe como avyakta, no manifestado. Uno debe desear y anhelar ir a ese reino supremo, pues cuando uno lo alcanza, no tiene que regresar a este mundo material.
A continuación, se pudiera hacer la pregunta de qué debe hacer uno para ir a esa morada del Señor Supremo. En el Capítulo Ocho se da información al respecto. Ahí se dice:
anta-kale ca mam eva
smaran muktva kalevaram
yah prayati sa mad-bhavam
yati nasty atra samsayah
“Y quienquiera que al final de la vida abandone el cuerpo recordándome únicamente a Mí, de inmediato alcanza mi naturaleza. De esto no hay ninguna duda” (Bhagavad-gita. 8.5). Aquel que piense en Krsna a la hora de la muerte, va a Krsna. Uno debe recordar la forma de Krsna; si uno abandona el cuerpo pensando en esa forma, es seguro que va al reino espiriutal. Mad-bhavam se refiere a la naturaleza suprema del Ser Supremo. El Ser Supremo es sac-cid-ananda-vigraha, es decir, Su forma es eterna y está colmada de conocimiento y bienaventuranza. Nuestro cuerpo actual no es sac-cid-ananda. Es asat, no sat. No es eterno, sino perecedero. No es cit, no está colmado de conocimiento, sino que está colmado de ignorancia. No tenemos conocimiento acerca del reino espiritual; ni siquiera tenemos conocimiento perfecto acerca de este mundo material, en el que hay muchísimas cosas que desconocemos. El cuerpo es, además, nirananda: en vez de estar colmado de bienaventuranca, está colmado de sufrimiento. Todos los sufrimientos que experimentamos en el mundo material tienen su origen en el cuerpo, pero quel que abandona este cuerpo pensando en el Señor Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, de inmediato obtiene un cuerpo sac-cid-ananda.
El proceso de abandono de este cuerpo y de obtención de otro cuerpo en el mundo material, también está organizado. El hombre muere después de que se ha decidido qué clase de cuerpo tendrá en la vida siguiente. La decisión la toman autoridades superiores, y no la propia entidad viviente. De acuerdo con nuestras actividades en esta vida, o bien ascendemos, o bien nos hundimos. Esta vida es una preparación para la siguiente. De manera que, si podemos prepararnos en esta vida para ser promovidos al Reino de Dios, entonces, después de dejar este cuerpo material, es seguro que obtendremos un cuerpo espiritual tal como el del Señor.
Como se explicó anteriormente, hay diferentes clases de trascendentalistas: el brahma-vadi, el paramatma-vadi y el devoto, y, como ya se dijo, en el brahmajyoti (el cielo espiritual) existen innumerables planetas espirituales. El número de esos planetas es muy, muy superior al de los planetas de este mundo material. Este mundo material se ha calculado que es únicamente una cuarta parte de la creación (ekamsena sthito jagat). En este segmento material hay millones y billones de universos, con trillones de planetas y soles, estrellas y lunas. Pero esta creación material por entero es únicamente un fragmento de la creación total. La mayor parte de la creación se encuentra en el cielo espiritual. Aquel que desee fundirse en la existencia del Brahman Supremo, es de inmediato trasladado al brahmajyoti del Señor Supremo, y alcanza así el cielo espiritual. El devoto, el cual quiere disfrutar de la compañía del Señor, entra en los planeta Vaikuntha, que son innumerables, y el Señor Supremo se asocia allí con él mediante Sus expansiones plenarias, tales como Narayana de cuatro manos y con diferentes nombres, tales como Pradyumna, Anirudha y Govinda. Por consiguiente, al final de la vida los trascendentalistas piensan ya sea en el brahmajyoti, en el Paramatma o en la Suprema Personalidad de Dios, Sri Krsna. En todos los casos ellos entran en el cielo espiritual, pero sólo el devoto, o aquel que está personalmente en contacto con el Señor Supremo, entra en los planetas Vaikuntha o en el planeta Goloka Vrndavana. El Señor agrega además que, de ello “no hay ninguna duda”. Esto se debe creer firmemente. No debemos rechazar aquello que no se acomode a nuestra imaginación; nuestra actitud debe ser la de Arjuna: ”Creo todo lo que me has dicho”. Así pues, cuando el Señor dice que a la hora de la muerte todo aquel que piense en Él como Brahman, como Paramatma o como la Personalidad de Dios, entra sin falta en el cielo espiritual, no hay duda de ello. No hay posibilidad de no creerlo.
El Bhagavad-gita (8.6) también explica el principio general que hace que sea posible entrar en el reino espiritual simplemente por el hecho de pensar en el Supremo a la hora de la muerte.
yam yam vapi smaran bhavam
tyajaty ante kalevaram
tam tam evaiti kaunteya
sada tad-bhava-bhavitah
“Cualquier estado de existencia que uno recuerde cuando abandone el cuerpo, ese estado alcanzará sin falta en la siguiente vida”. Ahora bien, primero que todo debemos entender que la naturaleza material es la manifestación de una de las energías del Señor Supremo. En el Visnu Purana (6.7.61) se describen las energías totales del Señor Supremo:
visnu-saktih para prokta
ksetrajñakhya tatha-para
avidya-karma-samjñanya
trtiya saktir isyate
El Señor Supremo tiene diversas e innumerables energías, las cuales se encuentran más allá de nuestra concepción. Sin embargo, grandes y eruditos sabios o almas liberadas han estudiado esas energías, y las han clasificado en tres partes. Todas las energías son de visnu-sakti, es decir, son diferentes potencias del Señor Visnu. La primera enería es para, trascendental. Las entidades vivientes también pertenecen a la energía superior tal como ya se ha explicado. Las otras energías, o energías materiales, están influidas por la modalidad de la ignorancia. En el momento de la muerte podemos, o bien permanecer en el seno de la energía inferior de este mundo material, o bien trasladarnos al ámbito de la energía del mundo espiritual. Por eso El Bhagavad-gita (8.6) dice:
yam yam vapi smaran bhavam
tyajaty ante kalevaram
tam tam evaiti kaunteya
sada tad-bhava-bhavitah
“Cualquier estado de existencia que uno recuerde cuando abandone el cuerpo, ese estado alcanzará sin falta en la siguiente vida”.
En la vida estamos acostumbrados a pensar ya sea en la energía material o en la espiritual. Ahora bien, ¿cómo podemos trasladar nuestro pensamiento de la energía material a la energía espiritual? Hay muchísima literatura que llena nuestros pensamientos con energía material: periódicos, revistas, novelas, etc. Nuestro pensamiento, que ahora está absorto en esa literatura, debe ser trasladado a la literatura védica. Por consiguiente, los grandes sabios han escrito muchísimos libros védicos, tales como los Puranas. En el Caitanya-caritamrta (Madhya 20.122) se encuentra el siguiente verso:
maya-mugdha jivera nahi svatah krsna-jñana
jivera krpaya kaila krsna veda-purana
Las entidades vivientes olvidadizas, o almas condicionadas, han olvidado su relación con el Señor Supremo, y están absortas en pensamientos acerca de las actividades materiales. Sólo para trasladar al cielo espiritual su capacidad de pensar, Krsna-dvaipayana Vyasa ha proporcionado un gran número de Escrituras védicas. Primero, Él dividió los Vedas en cuatro, luego los explicó en los Puranas, y, para la gente menos capacitada, escribio El Mahabharata. En El Mahabharata se presenta El Bhagavad-gita. Además, toda la literatura védica se resume en El Vedanta-sutra, denominado El Srimad-Bhagavatam. Siempre debemos ocupar la mente en la lectura de esas Escrituras védicas. Así como los materialistas ocupan la mente en la lectura de periódicos, revistas y tanta literatura materialista como hay, así mismo debemos encauzar nuestra lectura hacia esas Escritutas que nos dio Vyasadeva; de esa manera resultará posible recordar al Señor Supremo en el momento de la muerte. Ésa es la única manera que sugirió el Señor, y Él garantiza el resultado. “No hay duda de ello”.
tasmat sarvesu kalesa
mam anusmara yudhya ca
mayy arpita-mano-buddhir
mam evaisyasy asamsayah
“Por lo tanto, Arjuna, siempre debes pensar en Mí en la forma de Krsna, y al mismo tiempo desempeñar tu deber prescrito de pelear. Con tus activiades dedicadas a Mí y con la mente y la inteligencias fijas en Mí, llegarás a Mí sin duda alguna” (Bg. 8.7)
Él no le aconseja a Arjuna que simplemente lo recuerde y abandone su ocupación. No. El Señor no sugiere nada que sea impráctico. En este mundo material, uno tiene que trabajar para mantener el cuerpo. Conforme al trabajo, la sociedad humana está dividida en cuatro órdenes sociales: brahmana‚ ksatriya, vaisya y sudra. La clase brahmana, o la clase inteligente, trabaja de una manera; la clase ksatiya o administradora trabaja de otra manera; y la clase mercantil y los obreros atienden sus deberes específicos. En la sociedad humana, todo el mundo tiene que trabajar para mantener su existencia, ya sea uno obrero, comerciante, administrador o agricultor, o incluso si uno pertenece a la clase más alta y es un hombre de letras, un científico o un teólogo. Por lo tanto, el Señor le dice a Arjuna que no tiene que abandonar su ocupación, pero que, mientras esté dedicado a ella, debe recordar a Krsna (mam anusmara). Si él no practica el proceso de recordar a Krsna mientras está luchando por la existencia, entonces no le será posible recordar a Krsna a la hora de la muerte. El Señor Caitanya también aconseja lo mismo. Él dice: kirtaniyah sada harih, uno siempre debe practicar el canto de los santos nombres del Señor. Los nombres del Señor y el Señor no son diferentes el uno del otro. Así que, la instrucción que el Señor Krsna le dio a Arjuna —“recuérdame”—, y el mandamiento del Señor Caitanya de, “canta siempre los nombres del Señor Krsna”, es la misma instrucción. No hay diferencia entre las dos cosas, porque Krsna y el nombre de Krsna no son diferentes entre sí. En el plano absoluto no hay diferencia entre la referencia y lo referido. Por consiguiente, tenemos que practicar el proceso de recordar siempre al Señor, las veinticuatro horas del día, mediante el canto de Sus santos nombres y amoldando las actividades de nuestra vida de forma tal que siempre podamos recordarlo a Él.
¿Cómo es posible hacer esto? Los acaryas dan el siguiente ejemplo. Si una mujer casada está apegada a otro hombre, o si un hombre tiene un apego por una mujer que no es su esposa, entonces dicho apego se debe considerar que es muy fuerte. Aquel que tiene un apego tal, siempre está pensando en el ser amado. La mujer casada que piensa en su amante, siempre piensa en reunirse con él, incluso mientras desempeña sus quehaceres domésticos. A decir verdad, ella realiza sus labores domésticas aún más cuidadosamente, para que su esposo no sospeche de su apego. De forma similar, debemos recordar siempre al amante supremo, Sri Krsna, y al mismo tiempo desempeñar muy bien nuestros deberes materiales. Para ello se requiere de un fuerte sentimiento de amor. Si tenemos un fuerte sentimiento de amor por el Señor Supremo, podremos entonces desempeñar nuestro deber y al mismo tiempo recordarlo a Él. Pero tenemos que cultivar ese sentimiento de Amor. Arjuna, por ejemplo, siempre estaba pensando en Krsna; él era el compañero constante de Krsna y al mismo tiempo era un guerrero. Krsna no le aconsejó que abandonara la pelea y se fuera al bosque a meditar. Cuando el Señor Krsna le describe a Arjuna el sistema de yoga, Arjuna dice que no le es posible practicar ese sistema.
arjuna uvaca
yo’yam yogas tvaya proktah
samyena madhusudana
etasyaham na pasyami
cancalatvat sthitim sthiram
“Arjuna dijo: ¿Oh, Madhusudana!, el sistema de yoga que has resumido me parece impráctico e intolerable, ya que la mente es inquieta e inestable” (Bg. 6.33).
Pero el Señor dice:
yoginam api sarvesam
mad-gatenantaratmana
sraddhavan bhajate yo mam
sa me yuktatamo matah
“De todos los yogis, aquel que tiene una gran fe y que siempre mora en Mí, piensa en Mí y Me presta un amoroso servicio trascendental, es el que está más íntimamente unido a Mí por medio del yoga, y es el más elevado de todos. Ésa es mi opinión” (Bg. 6.47). Así que, aquel que piensa siempre en el Señor Supremo, es el yogi más grande de todos, el máximo jñani y el más grande de todos los devotos, al mismo tiempo. El Señor le dice además a Arjuna que, como ksatriya que es, no puede abandonar la pelea, pero que si Arjuna lucha recordando a Krsna, podrá entonces recordar a Krsna a la hora de la muerte. Mas, uno debe estar completamente entregado al amoroso servicio trascendental del Señor.
Nosotros en realidad no trabajamos con el cuerpo, sino con la mente y la inteligencia. De manera que, si la inteligencia y la mente siempre se dedican a pensar en el Señor Supremo, entonces, naturalmente, los sentidos también se dedicarán al servicio de Él. De modo superficial, al menos, las actividades de los sentidos siguen siendo las mismas, pero la conciencia no cambia. El Bhagavad-gita nos enseña a absorber la mente y la inteligencia en el pensamiento acerca del Señor. Esa clase de absorción le permitirá a uno trasladarse al reino del Señor. Si la mente se dedica al Servicio de Krsna, los sentidos se dedicarán al servicio de Él automáticamente. Ése es el arte, y ése también es el secreto de El Bhagavad-gita: la absorción total en el pensamiento acerca de Sri Krsna.
El hombre moderno ha luchado mucho por llegar a la Luna, pero no se ha esforzado mucho por elevarse en lo espiritual. Si uno tiene ante sí unos cincuenta años de vida, debe ocupar ese corto tiempo en cultivar esta práctica de recordar a la Suprema Personalidad de Dios. Dicha práctica constituye el proceso devocional:
sravanam kirtanam visnoh
smaranam pada-sevanam
arcanam vandanam dasyam
sakhyam atrma-nivedanam
(El Srimad-Bhagavatam 7.5.23)
Estos nueve procesos, de los cuales el más sencillo es sravanam, oír El Bhagavad-gita de labios de la persona iluminada, harán que uno dirija el pensamiento hacia el Ser Supremo. Esto llevará a recordar al Señor Supremo, y permitirá que al uno abandonar el cuerpo obtenga un cuerpo espiritual, que es justamente el idóneo para asociarse con el Señor Supremo.
El Señor dice además:
abyasa-yoga-yuktena
cetasa nanya-gamina
paramam purusam divyam
yati parthanucintayan
“Aquel que medita en Mí como Suprema Personalidad de Dios, con la mente constantemente dedicada a recordarme a Mí, y que no se aparta del sendero, él, ¡oh, Partha [Arjuna]!, es seguro que llegará a Mí” (Bg. 8.8).
Éste no es un proceso muy difícil. No obstante, uno debe aprenderlo con una persona experimentada. Tad-vijñanartham sa gurum evabhigacchet: uno debe acudir a una persona que ya haya logrado la práctica. La mente siempre está volando de un lado a otro, pero uno debe practicar el proceso de concentrarla siempre en la forma del Señor Supremo, Sri Krsna, o en el sonido de Su nombre.
La mente es inquieta por naturaleza: siempre anda de aquí para allá; pero ella puede reposar en la vibración sonora de Krsna. Uno debe meditar, pues, en paramam purusam, y así llegar a Él. Los medios y arbitrios para conseguir la comprensión máxima, el máximo logro, se exponen en El Bhagavad-gita, y las puertas de este conocimiento están abiertas a todo el mundo. No se excluye a nadie. Todas las clases de hombres pueden acercarse al Señor Krsna mediante el proceso de pensar en Él, pues a todo el mundo le es posible oír hablar de Él y pensar en Él.
El Señor añade (Bg. 9.32-22):
mam hi partha vyapasritya
ye’ pi syuh papa-yonayah
triyo vaisyas tatha sudras
te’ pi yanti param gatim
kim punar brahmanah punya
bhakta rajarsayas tatha
anityam asukham lokam
imam prapya bhajasva mam
Así pues, el Señor dice que incluso un comerciante, una mujer baja o un obrero, o incluso los seres humanos que estén en los niveles de vida más baja que existen, pueden llegar al Spremo. No se necesita una inteligencia sumamente desarrollada. Lo cierto es que cualquiera que acepte el principio del bhakti-yoga y que acepte al Señor Supremo como summum bonum de la vida, como el objetivo máximo, la meta última, puede acercarse al Señor en el cielo espiritual. Si uno adopta los principios que se enuncian en El Bhagavad-gita, puede hacer que su vida se vuelva perfecta, y puede encontrarles una solución permanente a todos los problemas de la vida. Ésa es la esencia de todo El Bhagavad-gita.
En conclusión, El Bhagavad-gita es una obra literaria trascendental que uno debe leer muy cuidadosamente. Gita-sastram idam punyam yah pathet prayatah puman: si uno sigue las instrucciones de El Bhagavad-gita como es debido, puede liberarse de todos los sufrimientos y ansiedades de la vida. Bhaya-sokadi-vivarjitah. En esta vida, uno se librará de todos los temores, y su siguiente vida será espiritual (El Gita-mahatmya 1).
Además, hay una ventaja adicional:
gitadyayana-silasya
pranayama-parasya ca
naiva santi hi papani
purva-janma-krtani ca
“Si una persona lee El Bhagavad-gita de un modo muy sincero y con toda seriedad, entonces, por la gracia del Señor, las reacciones de sus fechorías pasadas no actuarán sobre ella” (El Gita-mahatmya 2). En la última porción de El Bhagavad-gita (18.66), el Señor dice en voz muy alta:
sarva-dharman parityajya
mam ekam saranam vraja
aham tvam sarva-papebhyo
moksayisyami ma sucah
“Abandona todas las variedades de religión y tan sólo entrégate a Mí. Yo te libraré de todas las reacciones pecaminosas. No temas”. Así pues, el Señor asume toda la responsabilidad de aquel que se entrega a Él, y lo protege de todas las reacciones de los pecados.
maline mocanam pumsam
jala-snanam dine dine
sakrd gitamrte-snanam
samsara-mala-nasanam
“Uno puede limpiarse diariamente dándose un baño con agua, pero si alguien se da un baño siquiera una vez en la sagrada agua del Ganges de El Bhagavad-gita, para él la suciedad de la vida material se elimina por completo” (El Gita-mahatmya 3).
gita su-gita kartavya
kim anyaih sastra-vistaraih
ya svayam padmanabhasya
mukha-padmad vinihsrta
Como El Bhagavad-gita lo habla la Suprema Personalidad de Dios, no es necesario leer ninguna otra Escritura védica. Uno sólo tiene que oír y leer atenta y regularmente El Bhagavad-gita. En la era actual, la gente está tan absorta en las actividades mundanas, que no le es posible leer todas las Escrituras védicas, porque es la esencia de todas las Escrituras védicas, y, en especial, porque lo expone la Suprema Personalidad de Dios (El Gita-mahatmya 4).
Como se dice:
bharatamrta-sarvasvam
visnu-vaktrad vinihsrtam
gita-gangodakam pitva
punar janma na vidyate
“Aquel que bebe el agua del Ganges, logra la salvación; entonces, ¿qué pude decirse de aquel que bebe el néctar de El Bhagavad-gita? El Bhagavad-gita es el néctar especial de El Mahabharata, y lo expuso el propio Señor Krsna, el Visnu original” (El Gita-mahatmya 5). El Bhagavad-gita emana de la boca de la Suprema Personalidad de Dios, y el Ganges se dice que emana de los pies de loto del Señor Supremo, pero al hacer un estudio imparcial, podemos apreciar que El Bhagavad-gita es aún más importante que el agua del Ganges.
sarvopanisado gavo
dogdha gopala-nandanah
partho vatsah sudhir bhokta
dugdham gitamrtam Mat.
“Este Gitopanisad, El Bhagavad-gita, la esencia de todos los Upanisads, es como una vaca, y el Señor Krsna, quien es famoso como pastorcillo de vacas, la está ordeñando. Arjuna es como un ternero, y los eruditos entendidos y devotos puros han de beber la nectárea leche de El Bhagavad-gita” (El Gita-mahatmya 6).
ekam sastram devakiputra-gitam
eko devo devakiputra eva
eko mantras tasya namani yani
karmapy ekam tasya devasya seva
(El Gita-mahatmya 7)
En los tiempos actuales, la gente está sumamente ansiosa de tener una sola Escritura, un solo Dios, una sola religión y una sola ocupación. Por consiguiente, ekam satram devaki-putra-gitam, que solo haya una Escritura, una Escrituta común para el mundo entero: El Bhagavad-gita. Eko devo devaki-putra eva, que sólo haya un Dios para el mundo entero: Sri Krsna. Eko mantra tasya namani, y un solo himno, un mantra, una oración: el canto de Su nombre, Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Karmapy ekam tasya devasya seva, y que sólo haya una ocupación: el prestarle servicio a la Suprema Personalidad de Dios.
La sucesion discipular
Evam parampara-praptam imam rajarsayo viduh (El Bhagavad-gita 4.2). El Bhagavad-gita tal como es se recibe a través de la siguiente sucesión discipular:
1) Krsna
2) Brahma
3) Narada
4) Vyasa
5) Madhva
6) Padmanabha
7) Nrhari
8) Madhava
9) Aksobhya
10) Jayatirtha
11) Jñanasindhu
12) Dayanidhi
13) Vidhyanidhi
14) Rajendra
15) Jayadharma
16) Purusottama
17) Brahmanya Tirtha
18) Vyasa Tirtha
19) Laksmipati
20) Madhavendra Puri
21) Ÿsvara Puri, (Nityananda, Advaita)
22) El Señor Caitanya
23) Rupa (Svarupa, Sanatana)
24) Raghunatha, Jiva
25) Krsnadasa
26) Narottama
27) Visvanatha
28) (Baladeva) Jagannatha
29) Bhaktivinoda
30) Gaurakisora
31) Bhaktisiddhanta Sarasvati
32) A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada.
Capítulo Uno
Observando los ejércitos en el campo de batalla de Kuruksetra
Verso 1
dhrtarastra uvaca
dharma-ksetre kuru-ksetre
samaveta yuyutsavah
mamakah pandavas caiva
kim akurvata sañjaya
dhrtarastrah—el rey Dhrtarastra; uvaca—dijo; dharma-ksetre—en el lugar de peregrinaje; kuru-ksetre—en el lugar llamado Kuruksetra; samavetah—reunidos; yuyutsavah—deseando pelear; mamakah—mi bando (mis hijos); pandavah—los hijos de Pandu; ca—y; eva—indudablemente; kim—qué; akurvata—hicieron; sañjaya—¡oh, Sañjaya!
TRADUCCIÓN
Dhrtarastra dijo: ¡Oh, Sañjaya!, ¿qué hicieron mis hijos y los hijos de Pandu después de reunirse en el lugar de peregrinaje de Kuruksetra con deseos de pelear?
SIGNIFICADO
El Bhagavad-gita es la muy leída ciencia teísta que se resume en El Gita-mahatmya (la glorificación del Gita). Allí se dice que uno debe leer El Bhagavad-gita muy detenidamente, con la ayuda de alguien que sea devoto de Sri Krsna, y tratar de entenderlo sin interpretaciones motivadas por intereses personales. El ejemplo de una clara comprensión se encuentra en el mismo Bhagavad-gita, en la forma en que la enseñanza fue entendida por Arjuna, quien oyó el Gita directamente de labios del Señor. Si alguien es lo suficientemente afortunado como para entender El Bhagavad-gita en esa línea de sucesión discipular, sin una interpretación producto de motivaciones personales, supera entonces todos los estudios de la sabiduría védica y de todas las Escrituras del mundo. Uno encontrará en El Bhagavad- gita todo lo que contienen las demás Escrituras, pero el lector también encontrará cosas que no se han de encontrar en ninguna otra parte. Ésa es la pauta específica del Gita. El Bhagavad-gita es la ciencia teísta perfecta, porque lo habla directamente la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Krsna.
Los temas que discuten Dhrtarastra y Sañjaya, tal como se describen en El Mahabharata, constituyen el principio básico de esta gran filosofía. Se sabe que esta filosofía se desarrolló en el campo de batalla de Kuruksetra, que es un lugar sagrado de peregrinaje desde los tiempos inmemoriales de la época védica. Con el fin de guiar a la humanidad, el Señor la expuso mientras se hallaba presente personalmente en este planeta.
En la actualidad, el hombre está adelantado en lo que respecta a la ciencia material, pero hasta ahora no ha logrado conseguir la unidad de toda la raza humana que hay en la faz de la Tierra. El Bhagavad-gita va a solucionar ese problema, ya que los hombres inteligentes encontrarán en esta gran obra teísta la unidad de toda la sociedad humana. Mediante el estudio a fondo de El Bhagavad-gita es absolutamente posible que en el mundo entero haya sólo una Escritura, es decir, El Bhagavad-gita, un solo Dios, el Señor Krsna, el hijo de Devaki, y que toda la raza humana cante un solo himno: la glorificación del santo nombre del Señor Krsna. Ese canto del santo nombre del Señor Krsna lo recomendó mucho el propio Señor, y la gente está sintiendo sus efectos en la práctica mediante el canto de Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. En el mundo occidental ya ha comenzado el canto de ese glorioso santo nombre, introducido por la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krsna, y el mismo gradualmente se está difundiendo por todas partes del mundo, para que la raza humana pueda tener sólo una religión, un Dios, un himno y una ocupación, en el servicio del Señor. Eso hará aparecer la paz que tan ansiosamente se desea en el mundo.
La palabra dharma-ksetra (un lugar en el que se celebran rituales religiosos) es significativa, porque en el campo de batalla de Kuruksetra, la Suprema Personalidad de Dios se encontraba presente del lado de Arjuna. Dhrtarastra, el padre de los Kurus, dudaba mucho de que sus hijos lograran la victoria final. En medio de la duda, le preguntó a Sañjaya, su secretario: "¿Qué han hecho mis hijos y los hijos de Pandu?". Él estaba seguro de que tanto sus hijos como los hijos de Pandu, su hermano menor, estaban reunidos en ese campo de Kuruksetra, decididos a consumar la guerra. Sin embargo, su pregunta es significativa. Él no quería que hubiera un arreglo entre los primos y hermanos, y quería estar seguro de la suerte que correrían sus hijos en el campo de batalla. Como se había dispuesto que la batalla se librara en Kuruksetra, que en otra parte de los Vedas se designa como un lugar de adoración, incluso para los ciudadanos del cielo, Dhrtarastra sintió mucho temor de la influencia que el sagrado lugar podía tener en el desenlace de la batalla. Él sabía muy bien que ello tendría una influencia favorable en Arjuna y los hijos de Pandu, porque éstos eran todos virtuosos por naturaleza. Sañjaya era un alumno de Vyasa, y, en consecuencia, por la misericordia de Vyasa, podía ver el campo de batalla de Kuruksetra aun mientras se encontraba en el aposento de Dhrtarastra. Y, por eso, Dhrtarastra le preguntó cuál era la situación en el campo de batalla.
Tanto los Pandavas como los hijos de Dhrtarastra pertenecen a la misma familia, pero aquí queda al descubierto lo que Dhrtarastra estaba pensando. Él deliberadamente reconoció como Kurus sólo a sus hijos, y apartó a los hijos de Pandu del patrimonio de la familia. Con esto, uno puede entender la posición específica de Dhrtarastra en relación con sus sobrinos, los hijos de Pandu. Así como en el arrozal se arrancan las plantas innecesarias, así mismo se esperaba desde el propio comienzo de estos asuntos, que, en el campo religioso de Kuruksetra, en el que se hallaba presente el padre de la religión, Sri Krsna, se extirparían las malas hierbas, tales como Duryodhana, el hijo de Dhrtarastra, y los demás, y que el Señor les daría el poder a las personas enteramente religiosas, encabezadas por Yudhisthira. Ése es el significado de las palabras dharma-ksetre y kuru-ksetre, aparte de su importancia védica e histórica.
Verso 2
sañjaya uvaca
drstva tu pandavanikam
vyudham duryodhanas tada
acaryam upasangamya
raja vacanam abravit
sañjayah—Sañjaya; uvaca—dijo; drstva—después de ver; tu—pero; pandava-anikam—los soldados de los Pandavas; vyudham—dispuestos en falanges militares; duryodhanah—el rey Duryodhana; tada—en ese entonces; acaryam—el maestro; upasangamya—acercándose; raja—el rey; vacanam—palabras; abravit—habló.
TRADUCCIÓN
Sañjaya dijo: ¡Oh, Rey!, después de ver el ejército dispuesto en formación militar por los hijos de Pandu, el rey Duryodhana fue a donde se encontraba su maestro y se dirigió a él con las siguientes palabras.
SIGNIFICADO
Dhrtarastra era ciego de nacimiento. Desgraciadamente, también carecía de visión espiritual. Él sabía muy bien que sus hijos eran igualmente ciegos en materia de religión, y estaba seguro de que nunca podrían llegar a un acuerdo con los Pandavas, que eran todos piadosos de nacimiento. Aun así, él dudaba de la influencia que podría tener el lugar de peregrinaje, y Sañjaya entendía el motivo de su pregunta acerca de la situación en el campo de batalla. Por consiguiente, Sañjaya quiso alentar al abatido Rey, y para ello le aseguró que sus hijos no iban a llegar a ninguna clase de acuerdo bajo la influencia del lugar sagrado. Sañjaya le informó, pues, al Rey, que su hijo, Duryodhana, después de ver la fuerza militar de los Pandavas, fue de inmediato a donde se encontraba el comandante en jefe, Dronacarya, para informale de la verdadera situación. Aunque a Duryodhana se lo menciona como el rey, aun así tuvo que acudir al comandante, debido a la gravedad de la situación. Así pues, él era muy apto como político. Pero su aspecto de diplomático no pudo ocultar el temor que sintió al ver la organización militar de los Pandavas.
Verso 3
pasyaitam pandu-putranam
acarya mahatim camum
vyudham drupada-putrena
tava sisyena dhimata
pasya—mirad; etam—esta; pandu-putranam—de los hijos de Pandu; acarya—¡oh, maestro!; mahatim—gran; camum—fuerza militar; vyudham—dispuesta; drupada-putrena—por el hijo de Drupada; tava—tu; sisyena—discípulo; dhi-mata—muy inteligente.
TRADUCCIÓN
¡Oh, maestro mío!, he ahí el gran ejército de los hijos de Pandu, dispuesto de manera tan experta por tu inteligente discípulo el hijo de Drupada.
SIGNIFICADO
Duryodhana, un gran diplomático, quería señalar los defectos de Dronacarya, el gran brahmana comandante en jefe. Dronacarya tuvo una cierta querella política con el rey Drupada, quien era el padre de Draupadi, la esposa de Arjuna. Como resultado de ello, Drupada celebró un gran sacrificio, mediante el cual recibió la bendición de tener un hijo capaz de matar a Dronacarya. Dronacarya sabía esto perfectamente bien, y, no obstante, como brahmana liberal que era, no vaciló en impartirle todos sus secretos militares a Dhrstadyumna, el hijo de Drupada, cuando éste le fue confiado para su educación militar. Ahora, en el campo de batalla de Kuruksetra, Dhrstadyumna se puso del lado de los Pandavas, y fue él quien organizó la falange militar de ellos, después de haber aprendido el arte con Dronacarya. Duryodhana le señaló a Dronacarya este error, a fin de que estuviera alerta y no transigiera en la pelea. Con esto, él quería indicarle además que no debía mostrarse igual de indulgente en la batalla en contra de los Pandavas, quienes eran también afectuosos alumnos de Dronacarya. Arjuna, en especial, era el más afectuoso y brillante de sus alumnos. Duryodhana le advirtió además que semejante indulgencia en la pelea llevaría a la derrota.
Verso 4
atra sura mahesvasa
bhimarjuna-sama yudhi
yuyudhano viratas ca
drupadas ca maha-rathah
atra—aquí; surah—héroes; maha-isu-asah—poderosos arqueros; bhima-arjuna—a Bhima y Arjuna; samah—iguales; yudhi—en la pelea; yuyudhanah—Yuyudhana; viratah—Virata; ca—también; drupadah—Drupada; ca—también; maha-ratah—gran guerrero.
TRADUCCIÓN
Aquí en este ejército hay muchos arqueros heroicos de la talla de Bhima y Arjuna: grandes guerreros tales como Yuyudhana, Virata y Drupada.
SIGNIFICADO
Aunque Dhrstadyumna no era un obstáculo muy importante frente al gran poder de Dronacarya en el arte militar, había muchos otros que sí eran causa de temor. Duryodhana los menciona diciendo que son grandes obstáculos en el sendero de la victoria, porque todos y cada uno de ellos era tan formidable como Bhima y Arjuna. Él conocía la fuerza de Bhima y Arjuna, y por eso comparó a los demás con ellos.
Verso 5
dhrstaketus cekitanah
kasirajas ca viryavan
purujit kuntibhojas ca
saibyas ca nara-pungavah
dhrstaketuh—Dhrstaketu; cekitanah—Cekitana; kasirajah—Kasiraja; ca—también; virya-van—muy poderosos; purujit—Purujit; kuntibhojah—Kuntibhoja; ca—y; saibyah—Saibya; ca—y; nara-pungavah—héroe en la sociedad humana.
TRADUCCIÓN
También hay grandes, heroicos y poderosos guerreros, tales como Dhrstaketu, Cekitana, Kasiraja, Purujit, Kuntibhoja y Saibhya.
Verso 6
yudhamanyus ca vikranta
uttamaujas ca viryavan
saubhadro draupadeyas ca
sarva eva maha-rathah
yudhamanyuh—Yudhamanyu; ca—y; vikrantah—poderoso; uttamaujah—Uttamauja; ca—y; virya-van—muy poderosos; saubhadrah—el hijo de Subhadra; draupadeyah—los hijos de Draupadi; ca—y; sarve—todos; eva—ciertamente; maha-rathah—grandes guerreros de cuadriga.
TRADUCCIÓN
Están el magnífico Yudhamanyu, el muy poderoso Uttamauja, el hijo de Subhadra y los hijos de Draupadi. Todos estos guerreros son grandes combatientes de cuadriga.
Verso 7
asmakam tu visista ye
tan nibodha dvijottama
nayaka mama sainyasya
samjñartham tan bravimi te
asmakam—nuestro; tu—pero; visistah—especialmente poderoso; ye—los cuales; tan—ellos; nibodha—sólo observa, entérate; dvija-uttama—el mejor de los brahmanas; nayakah—capitanes; mama—mi; sainyasya—de los soldados; samjña-artham—para información; tan—ellos; bravimi—estoy hablando; te—a ti.
TRADUCCIÓN
Mas, para tu información, ¡oh, el mejor de los brahmanas!, permíteme hablarte de los capitanes que están especialmente capacitados para dirigir mi fuerza militar.
Verso 8
bhavan bhismas ca karnas ca
krpas ca samitiñ-jayah
asvatthama vikarnas ca
saumadattis tathaiva ca
bhavan—tu buena persona; bhismah—el abuelo Bhisma; ca—también; karnah—Karna; ca—y; krpah—Krpa; ca—y; samitim-jayah—siempre triunfantes en la batalla; asvatthama—Asvatthama; vikarnah—Vikarna; ca—así como también; saumadattih—el hijo de Somadatta; tatha—así como también; eva—indudablemente; ca—también.
TRADUCCIÓN
Hay personalidades tales como tú, Bhisma, Karna, Krpa, Asvatthama, Vikarna y el hijo de Somadatta llamado Bhurisrava, todos los cuales triunfan siempre en la batalla.
SIGNIFICADO
Duryodhana menciona a los héroes excepcionales que participarían en la batalla, los cuales triunfaban siempre. Vikarna es el hermano de Duryodhana, Asvatthama es el hijo de Dronacarya, y Saumadatti, o Bhurisrava, es el hijo del rey de los Bahlikas. Karna es el medio hermano de Arjuna, ya que Kunti lo tuvo antes de su matrimonio con el rey Pandu. Dronacarya se casó con la hermana gemela de Krpacarya.
Verso 9
anye ca bahavah sura
mad-arthe tyakta-jivitah
nana-sastra-praharanah
sarve yuddha-visaradah
anye—otros; ca—también; bahavah—en grandes números; surah—héroes; mat-arthe—por mí; tyakta-jivitah—dispuestos a arriesgar la vida; nana—muchos; sastra—armas; praharanah—equipados con; sarve—todos ellos; yuddha-visaradah—con experiencia en la ciencia militar.
TRADUCCIÓN
Hay muchos otros héroes que están dispuestos a dar la vida por mí. Todos ellos están bien equipados con diversas clases de armas, y todos tienen experiencia en la ciencia militar.
SIGNIFICADO
En lo que se refiere a los demás —gente como Jayadratha, Krtavarma y Salya—, todos están decididos a dar la vida por Duryodhana. En otras palabras, ya se ha concluido que todos ellos morirán en la Batalla de Kuruksetra, por haberse unido al bando del pecador Duryodhana. Claro que, Duryodhana confiaba en su victoria, a cuenta de la antedicha fuerza conjunta de sus amigos.
Verso 10
aparyaptam tad asmakam
balam bhismabhiraksitam
paryaptam tv idam etesam
balam bhimabhiraksitam
aparyaptam—inconmensurable; tat—eso; asmakam—nuestra; balam—fuerza; bhisma—por el abuelo Bhisma; abhiraksitam—perfectamente protegidos; paryaptam—limitada; tu—pero; idam—todo esto; etesam—de los Pandavas; balam—fuerza; bhima—por Bhima; abhiraksitam—cuidadosamente protegida.
TRADUCCIÓN
Nuestro poderío es inconmensurable y estamos perfectamente protegidos por el abuelo Bhisma, mientras que la fuerza de los Pandavas, cuidadosamente protegida por Bhima, es limitada.
SIGNIFICADO
Aquí, Duryodhana hace una estimación comparativa de las fuerzas. Él cree que el poder de sus fuerzas armadas es inconmensurable, por estar específicamente protegidas por el general más experimentado de todos, el abuelo Bhisma. En cambio, las fuerzas de los Pandavas son limitadas, ya que las protege Bhima, un general de menor experiencia, que ante Bhisma era insignificante. Duryodhana siempre estaba envidioso de Bhima, porque sabía perfectamente bien que, de morir, sería únicamente a manos de Bhima. Pero, al mismo tiempo, él confiaba en su victoria, debido a la presencia de Bhisma, que era un general muy superior. Su conclusión de que saldría triunfante de la batalla estaba bien fundada.
Verso 11
ayanesu ca sarvesu
yatha-bhagam avasthitah
bhismam evabhiraksantu
bhavantah sarva eva hi
ayanesu—en los puntos estratégicos; ca—también; sarvesu—en todas partes; yatha-bhagam—según están dispuestos en las diferentes posiciones; avasthitah—situados; bhismam—al abuelo Bhisma; eva—indudablemente; abhiraksantu—deben dar apoyo; bhavantah—todos ustedes; sarve—todos, respectivamente; eva hi—indudablemente.
TRADUCCIÓN
Todos ustedes, desde sus respectivos puntos estratégicos de entrada a la falange del ejército, deben ahora darle todo su apoyo al abuelo Bhisma.
SIGNIFICADO
Después de elogiar el valor de Bhisma, Duryodhana consideró que los demás podían pensar que se les había dado poca importancia, por lo que, con su acostumbrada diplomacia, trató de arreglar la situación con las palabras anteriores. Él hizo énfasis en el hecho de que Bhismadeva era sin duda el más grande de todos los héroes, pero era un anciano, por lo cual todo el mundo tenía que pensar especialmente en protegerlo por todos los flancos. Era posible que él se absorbiera en la pelea, y que el enemigo pudiera aprovecharse de que él se concentrara totalmente en un solo lado. Por ende, era importante que los demás héroes no abandonaran sus posiciones estratégicas, permitiendo con ello que el enemigo rompiera la falange. Duryodhana veía claramente que la victoria de los Kurus dependía de la presencia de Bhismadeva. Él confiaba en el pleno apoyo de Bhismadeva y Dronacarya en la batalla, porque sabía muy bien que ellos no habían pronunciado ni siquiera una sola palabra cuando Draupadi, la esposa de Arjuna, les había implorado justicia, al hallarse desamparada mientras era forzada a desnudarse en presencia de todos los grandes generales de la asamblea. Aunque él sabía que los dos generales sentían algo de afecto por los Pandavas, esperaba que ahora renunciaran a él por completo, tal como lo habían hecho durante las apuestas.
Verso 12
tasya sañjanayan harsam
kuru-vrddhah pitamahah
simha-nadam vinadyoccaih
sankham dadhmau pratapavan
tasya—su; sañjanayan—aumentando; harsam—alegría; kuru-vrddhah—el patriarca de la dinastía Kuru (Bhisma); pita-mahah—el abuelo; simha-nadam—sonido rugiente, como el de un león; vinadya—vibrando; uccaih—muy estruendosamente; sankham—caracola; dadhmau—hizo sonar; pratapa-van—el valiente.
TRADUCCIÓN
Entonces, Bhisma, el magno y valiente patriarca de la dinastía Kuru, el abuelo de los guerreros, hizo sonar su caracola muy estruendosamente, produciendo un sonido como el del rugido de un león y causándole placer a Duryodhana.
SIGNIFICADO
El patriarca de la dinastía de los Kurus entendía el deseo íntimo que había en el corazón de su nieto Duryodhana, y, movido por la compasión natural que éste le inspiraba, trató de animarlo haciendo sonar su caracola con mucha fuerza, como correspondía a su posición semejante a la de un león. Indirectamente, mediante el simbolismo de la caracola, le informó a su deprimido nieto Duryodhana, que no tenía ninguna posibilidad de lograr la victoria en la batalla, porque el Supremo Señor Krsna se hallaba en el bando opuesto. Mas, aun así, era su deber dirigir la pelea, y no escatimaría esfuerzos en ese sentido.
Verso 13
tatah sankhas ca bheryas ca
panavanaka-gomukhah
sahasaivabhyahanyanta
sa sabdas tumulo ‘bhavat
tatah—después de eso; sankhah—caracolas; ca—también; bheryah—tambores grandes; ca—y; panava-anaka—tambores pequeños y timbales; go-mukhah—cuernos; sahasa—de repente; eva—indudablemente; abhyahanyanta—fueron sonados simultáneamente; sah—ese; sabdah—sonido conjunto; tumulah—tumultuoso; abhavat—se volvió.
TRADUCCIÓN
Después de eso, súbitamente sonaron todas las caracolas, los tambores, los clarines, las trompetas y los cuernos, y el sonido conjunto fue tumultuoso.
Verso 14
tatah svetair hayair yukte
mahati syandane sthitau
madhavah pandavas caiva
divyau sankhau pradadhmatuh
tatah—después de eso; svetaih—con blancos; hayaih—caballos; yukte—uncidos; mahati—en una gran; syandane—cuadriga; sthitau—situadas; madhavah—Krsna (el esposo de la diosa de la fortuna); pandavah—Arjuna (el hijo de Pandu); ca—también; eva—ciertamente; divyau—trascendental; sankhau—caracolas; pradadhmatuh—sonaron.
TRADUCCIÓN
En el bando opuesto, tanto el Señor Krsna como Arjuna, que se encontraban en una gran cuadriga tirada por caballos blancos, hicieron sonar sus caracolas trascendentales.
SIGNIFICADO
En contraste con la caracola que Bhismadeva hizo sonar, las caracolas que Krsna y Arjuna tenían en las manos se describen como trascendentales. Que las caracolas trascendentales sonaran, indicaba que no había ninguna esperanza de que el otro bando lograra la victoria, porque Krsna estaba del lado de los Pandavas. Jayas tu pandu-putranam yesam pakse janardanah. La victoria está siempre del lado de personas tales como los hijos de Pandu, porque el Señor Krsna está asociado con ellas. Y, dondequiera y cuando quiera que el Señor se halla presente, la diosa de la fortuna también está allí, pues ella nunca permanece sola, sin su esposo. Por consiguiente, a Arjuna le aguardaba la victoria y la fortuna, tal como lo indicaba el sonido trascendental producido por la caracola de Visnu, o el Señor Krsna. Además, la cuadriga en la que los dos amigos estaban sentados se la había donado Agni (el dios del fuego) a Arjuna, y ello indicaba que dicha cuadriga podía conquistar todos los flancos, en cualquier parte de los tres mundos a donde fuese llevada.
Verso 15
pañcajanyam hrsikeso
devadattam dhanañjayah
paundram dadhmau maha-sankham
bhima-karma vrkodarah
pañcajanyam—la caracola llamada Pañcajanya; hrsikesah—Hrsikesa (Krsna, el Señor que dirige los sentidos de los devotos); devadattam—la caracola llamada Devadatta; dhanam-jayah—Dhanañjaya (Arjuna, el conquistador de riquezas); paundram—la caracola llamada Paundra; dadhmau—hizo sonar; maha-sankham—la aterradora caracola; bhima-karma—aquel que realiza tareas hercúleas; vrka-udarah—el que come vorazmente (Bhima).
TRADUCCIÓN
El Señor Krsna hizo sonar su caracola, llamada Pañcajanya; Arjuna hizo sonar la suya, la Devadatta; y Bhima, el que come vorazmente y realiza tareas hercúleas, hizo sonar su aterradora caracola, llamada Paundra.
SIGNIFICADO
En este verso, al Señor Krsna se le designa como Hrsikesa, porque Él es el propietario de todos los sentidos. Las entidades vivientes son parte integral de Él, y, por ende, los sentidos de las entidades vivientes también son parte integral de los sentidos de Él. Los impersonalistas no pueden explicar el porqué de los sentidos de las entidades vivientes, y, en consecuencia, siempre están ansiosos de describir a todas las entidades vivientes como si estuvieran desprovistas de sentidos o como si fueran impersonales. El Señor, quien está situado en el corazón de todas las entidades vivientes, dirige los sentidos de ellas. Pero Él lo hace en función de la entrega de la entidad viviente, y en el caso de un devoto puro, Él controla los sentidos de éste directamente. Aquí, en el campo de batalla de Kuruksetra, el Señor controla directamente los sentidos trascendentales de Arjuna, y de ahí que en particular se le dé el nombre de Hrsikesa. El Señor tiene diferentes nombres, de acuerdo con Sus diferentes actividades. Por ejemplo, Él recibe el nombre de Madhusudana, porque mató al demonio de nombre Madhu; Su nombre de Govinda se debe a que Él les proporciona placer a las vacas y a los sentidos; Su nombre de Vasudeva se debe a que apareció como hijo de Vasudeva; Su nombre de Devaki-nandana se debe a que aceptó a Devaki como madre; Su nombre de Yasoda-nandana se debe a que le otorgó a Yasoda Sus pasatiempos infantiles en Vrndavana; Su nombre de Partha-sarathi se debe a que Él se desempeñó como auriga de Su amigo Arjuna. De modo similar, Su nombre de Hrsikesa se debe a que dirigió a Arjuna en el campo de batalla de Kuruksetra.
A Arjuna se lo designa en este verso como Dhanañjaya, porque ayudó a su hermano mayor a obtener riquezas, cuando el Rey las necesitaba para los gastos de diversos sacrificios. De la misma manera, a Bhima se lo conoce como Vrkodara, porque podía tanto comer vorazmente como realizar tareas hercúleas, tales como darle muerte al demonio Hidimba. Así que, los tipos específicos de caracolas que hicieron sonar las diferentes personalidades del bando de los Pandavas, comenzando con la del Señor, eran todas muy alentadoras para los soldados combatientes. En el bando contrario no había tales ventajas, ni tampoco se contaba con la presencia del Señor Krsna, el director supremo, ni con la presencia de la diosa de la fortuna. Luego estaban predestinados a perder la batalla, y ése era el mensaje que anunciaban los sonidos de las caracolas.
Verso 16–18
anantavijayam raja
kunti-putro yudhisthirah
nakulah sahadevas ca
sughosa-manipuspakau
kasyas ca paramesvasah
sikhandi ca maha-rathah
dhrstadyumno viratas ca
satyakis caparajitah
drupado draupadeyas ca
sarvasah prthivi-pate
saubhadras ca maha-bahuh
sankhan dadhmuh prthak prthak
ananta-vijayam—la caracola llamada Anantavijaya; raja—el Rey; kunti-putrah—el hijo de Kunti; yudhisthirah—Yudhisthira; nakulah—Nakula; sahadevah—Sahadeva; ca—y; sughosa-manipuspakau—las caracolas llamadas Sughosa y Manipuspaka; kasyah—el rey de Kasi (Varanasi); ca—y; parama-isu-asah—el gran arquero; sikhandi—Sikhandi; ca—también; maha-ratah—aquel que puede enfrentarse por sí solo con miles de guerreros; dhrstadyumnah—Dhrstadyumna (el hijo del rey Drupada); viratah—Virata (el príncipe que les brindó refugio a los Pandavas mientras estaban ocultos); ca—también; satyakih—Satyaki (Yuyudhana, el auriga del Señor Krsna); ca—y; aparajitah—que nunca habían sido vencidos; drupadah—Drupada, el rey de Pañcala; draupadeyah—los hijos de Draupadi; ca—también; sarvasah—todos; prthivi-pate—¡oh, Rey!; saubhadrah—Abhimanyu, el hijo de Subhadra; ca—también; maha-bahuh—el de los poderosos brazos; sankhan—caracolas; dadhmuh—hicieron sonar; prthak prthak—cada uno por separado.
TRADUCCIÓN
El rey Yudhisthira, el hijo de Kunti, hizo sonar su caracola, la Anantavijaya, y Nakula y Sahadeva hicieron sonar la Sughosa y la Manipuspaka. Ese gran arquero, el rey de Kasi, el gran guerrero Sikhandi, Dhrstadyumna, Virata, el inconquistable Satyaki, Drupada, los hijos de Draupadi, y los demás, ¡oh, Rey!, tales como el hijo de Subhadra, el de los poderosos brazos, hicieron sonar sus respectivas caracolas.
SIGNIFICADO
Sañjaya le informó al rey Dhrtarastra con mucho tacto, que su imprudente política de engañar a los hijos de Pandu y tratar de poner en el trono del reino a sus propios hijos, no era muy loable. Los signos ya indicaban claramente que toda la dinastía Kuru sería aniquilada en esa gran batalla. Desde el patriarca Bhisma hasta los nietos, tales como Abhimanyu y otros— incluyendo a reyes de muchos Estados del mundo—, todos estaban allí presentes, y todos estaban condenados. Toda la catástrofe se debía al rey Dhrtarastra, porque él fomentó la política seguida por sus hijos.
Verso 19
sa ghoso dhartarastranam
hrdayani vyadarayat
nabhas ca prthivim caiva
tumulo ’bhyanunadayan
sah—esa; ghoso—vibración; dhartarastranam—de los hijos de Dhrtarastra; hrdayani—corazones; vyadarayat—destrozó; nabhah—el cielo; ca—también; prthivim—la superficie de la Tierra; ca—también; eva—indudablemente; tumulah—tumultuoso; abhyanunadayan—resonando.
TRADUCCIÓN
El sonido de esas caracolas se volvió tumultuoso. Vibrando tanto en el cielo como en la Tierra, destrozó los corazones de los hijos de Dhrtarastra.
SIGNIFICADO
Cuando Bhisma y los demás que estaban del lado de Duryodhana hicieron sonar sus respectivas caracolas, no hubo angustia alguna por parte de los Pandavas. Semejantes sucesos no se mencionan, pero en este verso en particular se señala que los sonidos vibrados por el bando de los Pandavas destrozaron los corazones de los hijos de Dhrtarastra. Esto se debía a los Pandavas y a su confianza en el Señor Krsna. Aquel que se refugia en el Señor Supremo no tiene nada que temer, ni siquiera en medio de la calamidad más grande de todas.
Verso 20
atha vyavasthitan drstva
dhartarastran kapi-dhvajah
pravrtte sastra-sampate
dhanur udyamya pandavah
hrsikesam tada vakyam
idam aha mahi-pate
atha—luego; vyasthitan—situado; drstva—mirando a; dhartarastran—los hijos de Dhrtarastra; kapi-dhvajah—aquel cuyo estandarte lleva la efigie de Ha*nu*/man; pravrtte—mientras se disponía a hacer@Z sastra-sampate—al lanzar sus flechas; dhanuh—arco; udyamya—levantando; pandavah—el hijo de Pandu (Arjuna); hrsikesam—al Señor Krsna; tada—en ese momento; vakyam—palabras; idam—estas@Z aha—dijo; mahi-pate—¡oh, Rey!
TRADUCCIÓN
En ese momento, Arjuna, el hijo de Pandu, sentado en la cuadriga que ostentaba el estandarte con la efigie de Hanuman, levantó su arco y se aprestó a disparar sus flechas. ¡Oh, Rey!, después de mirar a los hijos de Dhrtarastra dispuestos en formación militar, Arjuna se dirigió al Señor Krsna con las siguientes palabras.
SIGNIFICADO
La batalla estaba a punto de comenzar. De la declaración anterior se deduce que los hijos de Dhrtarastra estaban más o menos descorazonados, por el inesperado despliegue de fuerza militar que hicieron los Pandavas, a quienes guiaban las instrucciones directas del Señor Krsna en el campo de batalla. El emblema de Hanuman que había en la bandera de Arjuna es otra señal de victoria, porque Hanuman cooperó con el Señor Rama en la batalla que hubo entre Rama y Ravana, y el Señor Rama logró la victoria. Ahora, tanto Rama como Hanuman se hallaban presentes en la cuadriga de Arjuna para ayudarlo. El Señor Krsna es el propio Rama, y dondequiera que está el Señor Rama, están presentes su servidor eterno, Hanuman, y su consorte eterna, Sita, la diosa de la fortuna. Luego Arjuna no tenía razón para temerle a ningún enemigo en absoluto. Y, por encima de todo, el Señor de los sentidos, el Señor Krsna, estaba presente personalmente para guiarlo. Así pues, Arjuna tenía a su disposición todos los mejores consejos en lo referente a la ejecución de la batalla. En esas circunstancias tan auspiciosas, dispuestas por el Señor para Su devoto eterno, se encontraban las señales de una victoria segura.
Verso 21–22
arjuna uvaca
senayor ubhayor madhye
ratham sthapaya me 'cyuta
yavad etan nirikse 'ham
yoddhu-kaman avasthitan
kair maya saha yoddhavyam
asmin rana-samudyame
arjunah uvaca—Arjuna dijo; senayoh—de los ejércitos; ubhayoh—ambos; madhye—entre; ratham—la cuadriga; sthapaya—por favor, mantén; me—mi; acyuta—¡oh, Tú, el infalible!; yavat—mientras; etan—todos éstos; nirikse—pueda ver a; aham—yo; yoddhu-kaman—deseando pelear; avasthitan—formados en el campo de batalla; kaih—con el cual; maya—por mí; saha—juntos; yoddhavyam—tengo que pelear; asmin—en esta; rana—contienda; samudyame—en el intento.
TRADUCCIÓN
Arjuna dijo: ¡Oh, Tú, el infalible!, por favor, pon mi cuadriga entre los dos ejércitos, de modo que pueda ver a aquellos que están aquí presentes con deseos de pelear, y con quienes debo enfrentarme en esta gran contienda armada.
SIGNIFICADO
Aunque el Señor Krsna es la Suprema Personalidad de Dios, por Su misericordia sin causa estaba dedicado al servicio de Su amigo. Él nunca falla en lo referente a Su afecto por Sus devotos, y por eso se le da aquí el tratamiento de "infalible". En Su carácter de auriga, Él tenía que llevar a cabo las órdenes de Arjuna, y como no vaciló en hacerlo, se lo llama "infalible". Aunque Krsna había aceptado la posición de auriga de Su devoto, Su posición suprema no se vio amenazada. En todas las circunstancias, Él es la Suprema Personalidad de Dios, Hrsikesa, el Señor de todos los sentidos. La relación que hay entre el Señor y Su servidor es muy dulce y trascendental. El servidor siempre está dispuesto a prestarle servicio al Señor, y, de forma similar, el Señor siempre está buscando una oportunidad de prestarle algún servicio al devoto. Él siente mayor placer cuando Su devoto puro asume la ventajosa posición de darle órdenes, que cuando es Él quien las da. Como Él es el amo, todo el mundo se halla bajo Sus órdenes, y nadie está por encima de Él para darle órdenes. Pero cuando Él observa que un devoto puro le está dando órdenes, obtiene placer trascendental, aunque Él es el amo infalible de todas las circunstancias.
Arjuna, como todo devoto puro del Señor, no tenía ningún deseo de pelear con sus primos y hermanos, pero la obstinación de Duryodhana lo obligó a ir al campo de batalla, porque este último nunca accedió a ninguna negociación pacífica. Por consiguiente, Arjuna estaba muy ansioso de ver cuáles eran las personas más importantes que estaban presentes en el campo de batalla. Aunque en el campo de batalla no había ninguna posibilidad de hacer las paces, quería verlos de nuevo y ver cuán decididos estaban a exigir una guerra no deseada.
Verso 23
yotsyamanan avekse 'ham
ya ete 'tra samagatah
dhartarastrasya durbuddher
yuddhe priya-cikirsavah
yotsyamanan—aquellos que van a pelear; avekse—déjame ver; aham—yo; ye—quien; ete—esos; atra—aquí; samagatah—reunidos; dhartarastrasya—para el hijo de Dhrtarastra; durbuddheh—malicioso; yuddhe—en la pelea; priya—bien; cikirsavah—deseando.
TRADUCCIÓN
Déjame ver a los que han venido aquí a pelear, deseando complacer al malvado hijo de Dhrtarastra.
SIGNIFICADO
Era un secreto a voces que Duryodhana quería usurpar el reino de los Pandavas mediante planes nefastos, en combinación con su padre, Dhrtarastra. Por consiguiente, todas las personas que se habían unido al bando de Duryodhana, deben haber sido aves del mismo plumaje. Arjuna quería verlos en el campo de batalla antes de que comenzara la pelea, sólo para saber quiénes eran, pero no tenía intención alguna de proponerles negociaciones de paz. Era también un hecho que quería verlos para hacer una estimación de la fuerza a la que tenía que enfrentarse, aunque se sentía muy seguro de su victoria, porque Krsna estaba sentado a su lado.
Verso 24
sañjaya uvaca
evam ukto hrsikeso
gudakesena bharata
senayor ubhayor madhye
sthapayitva rathottamam
sañjayah uvaca—Sañjaya dijo; evam—así pues; uktah—habiéndosele hablado; hrsikesah—el Señor Krsna; gudakesena—por Arjuna; bharata—¡oh, descendiente de Bharata!; senayoh—de los ejércitos; ubhayoh—ambos; madhye—en medio; stapayitva—colocando; ratha-uttamam—la mejor cuadriga.
TRADUCCIÓN
Sañjaya dijo: ¡Oh, descendiente de Bharata!, el Señor Krsna, después de que Arjuna le dijo eso, condujo la excelente cuadriga hasta que estuvo en medio de los ejércitos de ambos bandos.
SIGNIFICADO
En este verso, a Arjuna se le da el nombre de Gudakesa. Gudaka significa "sueño", y a aquel que conquista el sueño se le llama gudakesa. Sueño también significa ignorancia; de modo que, Arjuna conquistó tanto el sueño como la ignorancia, gracias a su amistad con Krsna. Arjuna, como gran devoto de Krsna que era, no podía olvidar a Krsna ni por un momento, porque ésa es la naturaleza del devoto. Ya sea despierto o dormido, el devoto del Señor nunca puede dejar de pensar en el nombre, la forma, las cualidades y los pasatiempos de Krsna. Así pues, el devoto de Krsna puede vencer tanto el sueño como la ignorancia, por el simple hecho de pensar en Krsna constantemente. Eso se denomina conciencia de Krsna o samadhi. Krsna, en Su carácter de Hrsikesa, o director de la mente y los sentidos de todas las entidades vivientes, pudo entender lo que llevaba a Arjuna a colocar la cuadriga en medio de los ejércitos. Por lo tanto, así lo hizo, y habló lo siguiente.
Verso 25
bhisma-drona-pramukhatah
sarvesam ca mahi-ksitam
ucaca partha pasyaitan
samavetan kurun iti
bhisma—el abuelo Bhisma; drona—el maestro Drona; pramukhatah—frente a; sarvesam—todos; ca—también; mahi-ksitam—jefes del mundo; uvaca—dijo; partha—¡oh, hijo de Prtha!; pasya—sólo mira; etan—todos ellos; samavetan—reunidos; kurun—los miembros de la dinastía Kuru; iti—así pues.
TRADUCCIÓN
En presencia de Bhisma, Drona y todos los demás caudillos del mundo, el Señor dijo: Tan sólo mira, ¡oh, Partha!, a todos los Kurus aquí reunidos.
SIGNIFICADO
Como El Señor Krsna es la Superalma de todas las entidades vivientes, podía entender lo que estaba pasando por la mente de Arjuna. El uso de la palabra Hrsikesa en relación con esto, indica que Él lo sabía todo. Y la palabra Partha, o "hijo de Kunti o Prtha", también es igualmente significativa en relación con Arjuna. Krsna, siendo un amigo de Arjuna, quería informarle a éste que por Arjuna ser el hijo de Prtha —la hermana de Su propio padre, Vasudeva—, Él había accedido a ser el auriga de Arjuna. Ahora bien, ¿qué quiso decir Krsna cuando le dijo a Arjuna "mira a los Kurus"? ¿Acaso Arjuna quería detenerse allí y no pelear? Krsna nunca esperaba que el hijo de Su tía Prtha hiciera algo semejante. Así pues, el Señor predijo con una broma amistosa lo que pasaría por la mente de Arjuna.
Verso 26
tatrapasyat sthitan parthah
pitrn atha pitamahan
acaryan matulan bhratrn
putran pautran sakhims tatha
svasuran suhrdas caiva
senayor ubhayor api
tatra—allí; apasyat—él pudo ver; sthitan—de pie; parthah—Arjuna; pitrn—padres; atha—también; pitamahan—abuelos; acaryan—maestros; matulan—tíos maternos; bhratrn—hermanos; putran—hijos; pautran—nietos; sakhin—amigos; tatha—también; svasuran—suegros; sudhrdah—bienquerientes; ca—también; eva—indudablemente; senayoh—de los ejércitos; ubhayoh—de ambos bandos; api—incluso.
TRADUCCIÓN
Ahí, Arjuna pudo ver en el seno de los ejércitos de ambos bandos, a sus padres, abuelos, maestros, tíos maternos, hermanos, hijos, nietos y amigos,y también a sus suegros y bienquerientes.
SIGNIFICADO
En el campo de batalla, Arjuna pudo ver a toda suerte de parientes. Pudo ver a personas tales como Bhurisrava, que eran contemporáneas de su padre; a abuelos tales como Bhisma y Somadatta; a maestros tales como Dronacarya y Krpacarya; a tíos maternos tales como Salya y Sakuni; a hermanos tales como Duryodhana; a hijos tales como Laksmana; a amigos tales como Asvatthama; a bienquerientes tales como Krtavarma, etc. Él también pudo ver los ejércitos, en los que se hallaban muchos de sus amigos.
Verso 27
tan samiksya sa kaunteyah
sarvan bandhun avasthitan
krpaya parayavisto
visidann idam abravit
tan—todos ellos; samiksya—después de ver; sah—él; kaunteyah—el hijo de Kunti; sarvan—toda clase de; bandhun—parientes; avasthitan—situado; krpaya—por compasión; paraya—de un alto grado; avistah—abrumado; visidan—mientras se lamentaba; idam—así pues; abravit—habló.
TRADUCCIÓN
Cuando el hijo de Kunti, Arjuna, vio a todas esas diversas clases de parientes y amigos, se llenó de compasión y dijo lo siguiente.
Verso 28
arjuna uvaca
drstvemam sva-janam krsna
yuyutsum samupasthitam
sidanti mama gatrani
mukham ca parisusyati
arjunah uvaca—Arjuna dijo; drstva—después de ver; imam—a todos estos; sva-janam—parientes; krsna—¡oh, Krsna!; yuyutsum—todos con ánimos de pelear; samupasthitam—presentes; sidanti—están temblando; mama—mí; gatrani—miembros del cuerpo; mukham—boca; ca—también; parisusyati—se está secando.
TRADUCCIÓN
Arjuna dijo: Mi querido Krsna, al ver a mis amigos y familiares presentes ante mí con tantos ánimos de pelear, siento que los miembros del cuerpo me tiemblan y que la boca se me está secando.
SIGNIFICADO
Cualquier hombre que tenga una devoción genuina por el Señor, tiene todas las buenas cualidades que se encuentran en las personas santas o en los semidioses; mientras que el no devoto, por muchas cualidades materiales que haya adquirido a través de la educación y la cultura, carece de cualidades divinas. Así pues, Arjuna, al ver a sus familiares y amigos en el campo de batalla, fue agobiado al instante por un sentimiento de compasión hacia aquellos que de ese modo habían decidido pelear entre sí. En lo que se refería a sus soldados, Él se había compadecido de ellos desde el principio, pero luego sintió compasión incluso por los soldados del bando opuesto, al prever su muerte inminente. Y mientras pensaba en eso, los miembros del cuerpo le comenzaron a temblar y la boca se le secó. Él estaba más o menos asombrado de ver el ánimo de pelear que ellos manifestaban. Prácticamente toda la comunidad, todos los parientes consanguíneos de Arjuna, habían ido a pelear con él. Esto llegó a abrumar a un devoto tan benévolo como lo era Arjuna. Aunque aquí no se menciona, no obstante uno puede imaginarse fácilmente que a Arjuna no sólo le temblaban los miembros del cuerpo y se le estaba secando la boca, sino que también estaba llorando de compasión. Esa clase de síntomas que Arjuna exhibía no se debían a una debilidad, sino a su buen corazón, característica propia de un devoto puro del Señor. Por ello se dice:
yasyasti bhaktir bhagavaty akiñcana
sarvair gunais tatra samasate surah
harav abhaktasya kuto mahad-guna
mano-rathenasati dhavato bahih
"Aquel que tiene una devoción inquebrantable por la Personalidad de Dios, posee todas las buenas cualidades de los semidioses. Pero aquel que no es devoto del Señor, tiene sólo cualidades materiales que son de poco valor. Esto se debe a que se halla revoloteando en el plano mental, y a que es seguro que lo atrae la deslumbrante energía material" (Bhag. 5.18.12).
Verso 29
vepathus ca sarire me
roma-harsas ca jayate
gandivam sramsate hastat
tvak caiva paridahyate
vepathuh—temblor del cuerpo; ca—también; sarire—en el cuerpo; me—mi; roma-harsah—erizamiento del vello; ca—también; jayate—está ocurriendo; gandivam—el arco de Arjuna; sramsate—se está resbalando; hastat—de la mano; tvak—piel; ca—también; eva—indudablemente; paridahyate—está ardiendo.
TRADUCCIÓN
Todo el cuerpo me tiembla y tengo el vello erizado. Mi arco Gandiva se me está resbalando de la mano, y la piel me arde.
SIGNIFICADO
Hay dos clases de temblor del cuerpo y dos clases de erizamiento del vello. Dichos fenómenos ocurren, ya sea a causa de un gran éxtasis espiritual, o a causa de un gran temor bajo condiciones materiales. En el estado de iluminación trascendental no existe temor. Los síntomas que Arjuna presenta en esta ocasión se deben a un temor material, es decir, al temor de perder la vida. Esto se vuelve obvio al analizar otros síntomas; él se puso tan impaciente, que su famoso arco Gandiva se le estaba resbalando de las manos, y, como por dentro el corazón le ardía, sentía un ardor en la piel. Todo ello se debía a un concepto material de la vida.
Verso 30
na ca saknomy avasthatum
bhramativa ca me manah
nimittani ca pasyami
viparitani kesava
na—ni; ca—también; saknomi—soy capaz; avasthatum—de quedarme; bhramati—olvidando; iva—como; ca—y; me—mi; manah—mente; nimittani—causa; ca—también; pasyami—veo; viparitani—justo lo opuesto; kesava—¡oh, destructor del demonio Kesi (Krsna)!
TRADUCCIÓN
Ahora me siento incapaz de permanecer aquí por más tiempo. La razón se me está ofuscando y la mente me da vueltas. Sólo veo cosas que serán causa de infortunio, ¡oh, Krsna, destructor del demonio Kesi!
SIGNIFICADO
Debido a su impaciencia, Arjuna era incapaz de quedarse en el campo de batalla, y estaba perdiendo la razón a causa de la debilidad de su mente. El excesivo apego a las cosas materiales pone al hombre en una condición existencial de desconcierto semejante a ésa. Bhayam dvitiyabhinivesatah syat (Bhag. 11.2.37): esa clase de temor y pérdida del equilibrio mental ocurren en personas que se hallan demasiado afectadas por las condiciones materiales. Arjuna preveía sólo dolorosos reveses en el campo de batalla. Él no sería feliz ni siquiera si lograba vencer al enemigo. Las palabras nimitta-viparitani son significativas. Cuando un hombre ve que todas sus esperanzas se frustran, piensa entonces: "¿por qué estoy aquí?". Todo el mundo está interesado en sí mismo y en su propio bienestar. A nadie le interesa el Ser Supremo. Por la voluntad de Krsna, Arjuna se está mostrando ignorante de lo que es su verdadero bien personal. El verdadero bien personal de uno radica en Visnu, o Krsna. El alma condicionada olvida esto, y por eso padece de los dolores materiales. Arjuna pensaba que su victoria en la batalla sólo sería motivo de lamentación para él.
Verso 31
na ca sreyo ’nupasyami
hatva sva-janam ahave
na kankse vijayam krsna
na ca rajyam sukhani ca
na—ni; ca—también; sreyah—bien; anupasyami—preveo; hatva—por el hecho de matar; sva-janam—a los parientes de uno; ahave—en la pelea; na—no; kankse—deseo; vijayam—victoria; krsna—¡oh, Krsna!; na—ni; ca—también; rajyam—reino; sukhani—felicidad subsecuente; ca—también.
TRADUCCIÓN
No veo cómo puede resultar nada bueno del hecho de matar a mis propios parientes en esta batalla, ni puedo desear, mi querido Krsna, ninguna victoria, reino ni felicidad subsecuentes.
SIGNIFICADO
Las almas condicionadas, no sabiendo que su bien personal estriba en Visnu (o Krsna), se ven atraídas por las relaciones corporales, esperando ser felices en semejantes situaciones. En medio de un concepto de la vida tan ciego como ése, olvidan incluso cuáles son las causas de la felicidad material. Arjuna parece haber olvidado incluso los códigos morales de un ksatriya. Se dice que dos clases de hombres son merecedores de entrar en el globo solar, que es tan poderoso y deslumbrante: el ksatriya que muere directamente en el frente del campo de batalla bajo las órdenes personales de Krsna, y la persona que pertenece a la orden de vida de renuncia y que se encuentra totalmente consagrada al cultivo espiritual. Arjuna se mostraba renuente incluso a matar a sus enemigos, ni qué hablar de sus parientes. Él cree que si mata a sus familiares no habrá felicidad en su vida, y, por consiguiente, no está deseoso de pelear, de la misma manera en que una persona que no tiene hambre no se siente inclinada a cocinar. Él ha decidido ahora internarse en el bosque y llevar una vida recluida a causa de la frustración. Mas, como ksatriya que es, necesita un reino para su subsistencia, porque los ksatriyas no pueden dedicarse a ninguna otra ocupación. Pero Arjuna no tiene ningún reino. La única oportunidad que Arjuna tiene de conseguir un reino, radica en pelear con sus primos y hermanos y rescatar el reino que había heredado de su padre, cosa que no le agradaba hacer. Por lo tanto, se consideraba digno de ir al bosque a llevar una vida recluida y frustrada.
Verso 32–35
Kim no rajyena govinda
Kim bhogair jivitena va
Yesam arthe kanksitam no
Rajyam bhogah sukhani ca
ta ime ’vasthita yuddhe
pranams tyaktva dhanani ca
acaryah pitarah putras
tathaiva ca pitamahah
matulah svasurah pautrah
syalah sambandhinas tatha
etan na hantum icchami
ghnato 'pi madhusudana
api trailokya-rajyasya
hetoh kim nu mahi-krte
nihatya dhartarastran nah
ka pritih syaj janardana
kim—de qué sirve; nah—a nosotros; rajyena—es el reino; govinda—¡oh, Krsna!; kim—qué; bhogaih—disfrute; jivitena—viviendo; va—ya sea; yesam—de quién; arthe—por el bien de; kanksitam—es deseado; nah—por nosotros; rajyam—reino; bhogah—disfrute material; sukhani—toda clase de felicidad; ca—también; te—todos ellos; ime—estos; avasthitah—situados; yuddhe—en este campo de batalla; pranan—vidas; tyaktva—abandonando; dhanani—riquezas; ca—también; acaryah—maestros; pitarah—padres; putrah—hijos; tatha—así como también; eva—ciertamente; ca—también; pitamahah—abuelos; matulah—tíos maternos; svasurah—suegros; pautrah—nietos; syalah—cuñados; sambandhinah—parientes; tatha—así como también; etan—todos éstos; na—nunca; hantum—matar; icchami—deseo; ghnatah—siendo matado; api—incluso; madhu-sudhana—¡oh, destructor del demonio Madhu (Krsna)!; api—incluso; trai-lokya—de los tres mundos; rajyasya—para el reino; hetoh—a cambio; kim nu—ni qué hablar; mahi-krte—para ganar la Tierra; nihatya—matando; dhartarastran—los hijos de Dhrtarastra; nah—nuestro; ka—qué; pritih—placer; syat—habrá; janardana—¡oh, sustentador de todas las entidades vivientes!
TRADUCCIÓN
¡Oh, Govinda!, ¿de qué nos sirve un reino, la felicidad, o incluso la propia vida, cuando todos aquellos para quienes los deseamos se encuentran ahora formados en este campo de batalla? ¡Oh, Madhusudana!, cuando maestros, padres, hijos, abuelos, tíos maternos, suegros, nietos, cuñados y demás familiares están dispuestos a perder la vida y sus propiedades y se encuentran ante mí, ¿por qué habría yo de desear matarlos, aun a pesar de que si no lo hago, ellos me maten a mí? ¡Oh, sustentador de todas las entidades vivientes!, no estoy dispuesto a pelear con ellos ni siquiera a cambio de los tres mundos, mucho menos por esta Tierra. ¿Qué placer vamos a obtener de matar a los hijos de Dhrtarastra?
SIGNIFICADO
Arjuna se ha dirigido al Señor Krsna por el nombre de Govinda, porque Krsna es el objeto de toda clase de placeres para las vacas y los sentidos. Con el uso de esta significativa palabra, Arjuna señala que Krsna debe darse cuenta de lo que a Arjuna le satisfaría los sentidos. Pero Govinda no tiene la función de satisfacernos los sentidos. Sin embargo, si nosotros tratamos de satisfacer los sentidos de Govinda, entonces los nuestros quedarán satisfechos automáticamente. En el ámbito material, todo el mundo quiere satisfacer sus sentidos y quiere que Dios sea el abastecedor de esa satisfacción. El Señor satisfará los sentidos de las entidades vivientes en tanto y en cuanto éstas lo merezcan, pero no en la medida en que ellas lo anhelen. Mas, cuando uno toma el camino opuesto, es decir, cuando uno trata de satisfacer los sentidos de Govinda sin desear satisfacer los suyos propios, entonces, por la gracia de Govinda, todos los deseos de la entidad viviente quedan satisfechos. El profundo afecto que Arjuna siente por los miembros de la comunidad y por los familiares, se exhibe aquí en parte a causa de su natural compasión por ellos. En consecuencia, él no está dispuesto a pelear. Todo el mundo quiere mostrarles su opulencia a amigos y familiares, pero Arjuna teme que todos sus familiares y amigos mueran en el campo de batalla, y él no pueda compartir su opulencia después del triunfo. Éste es un juicio típico de la vida material. La vida trascendental, sin embargo, es diferente. Como el devoto quiere satisfacer los deseos del Señor, él puede, con el favor del Señor, aceptar toda clase de opulencias para servir al Señor, y si el Señor no lo desea, él no acepta ni un centavo. Arjuna no quería matar a sus parientes, y si había alguna necesidad de que se les matara, quería que Krsna los matara personalmente. A estas alturas, él no sabía que Krsna ya los había matado antes de ellos ir al campo de batalla, y de que él [Arjuna] sólo había de convertirse en instrumento de Krsna. Este hecho se revela en los siguientes capítulos. Arjuna, siendo un devoto natural del Señor, no quería vengarse de sus herejes primos y hermanos, pero era el plan del Señor que se los matara. El devoto del Señor no se venga del malhechor, pero el Señor no tolera ninguna fechoría que los herejes le hagan al devoto. El Señor puede excusar a una persona que le haya faltado a Él, pero no excusa a nadie que les haya hecho daño a Sus devotos. Por consiguiente, el Señor estaba decidido a matar a los herejes, pese a que Arjuna quería perdonarlos.
Verso 36
papam evasrayed asman
hatvaitan atatayinah
tasman narha vayam hantum
dhartarastran sa-bandhavan
svajanam hi katham hatva
sukhinah syama madhava
papam—vicios; eva—indudablemente; asrayet—recaerá sobre; asman—nosotros; hatva—por matar; etan—todos estos; atatayinah—agresores; tasmat—por lo tanto; na—nunca; arhah—merecedor; vayam—nosotros; hantum—matar; dhartarastran—los hijos de Dhrtarastra; sa-bandhavan—junto con los amigos; sva-janam—parientes; hi—ciertamente; katham—cómo; hatva—por matar; sukhinah—feliz; syama—nos volveríamos; madhava—¡oh, Krsna, esposo de la diosa de la fortuna!
TRADUCCIÓN
Si matamos a esos agresores, el pecado se apoderará de nosotros. Por lo tanto, no está bien que matemos a los hijos de Dhrtarastra y a nuestros amigos. ¡Oh, Krsna, esposo de la diosa de la fortuna!, ¿qué ganaríamos y cómo podríamos ser felices si matamos a nuestros propios parientes?
SIGNIFICADO
De acuerdo con los mandatos védicos, hay seis clases de agresores: (1) el que administra veneno, (2) el que le prende fuego a la casa de otro, (3) el que ataca con armas mortales, (4) el que roba las riquezas, (5) el que ocupa la tierra de otro, y (6) el que rapta a la esposa de otro. A esa clase de agresores se les debe matar de inmediato, y no se incurre en ningún pecado al hacerlo. Matar a esos agresores es lo propio en el caso de cualquier hombre ordinario, pero Arjuna no era una persona común y corriente. Él era santo por naturaleza, y, en consecuencia, quería tratar con ellos de una manera santa. Esta clase de santidad, sin embargo, no es para un ksatriya. Aunque un hombre responsable de la administración de un Estado tiene la obligación de ser santo, no debe ser cobarde. Por ejemplo, el Señor Rama era tan santo, que incluso hoy en día la gente está ansiosa de vivir en el reino del Señor Rama (Rama-rajya); pero el Señor Rama nunca dio muestras de cobardía. Ravana se convirtió en agresor del Señor Rama al raptarle a Éste Su esposa, Sita, pero el Señor Rama le dio a Ravana suficientes lecciones, sin paralelo en la historia del mundo. En el caso de Arjuna, no obstante, uno debe tener en cuenta el tipo especial de agresores con los que se enfrentaba, es decir, su propio abuelo, su propio maestro, amigos, hijos, nietos, etc. Debido a ello, Arjuna creyó que no debía dar los rigurosos pasos que se requieren en contra de agresores corrientes. Además, a las personas santas se les aconseja perdonar. Estos mandamientos para personas santas son más importantes que cualquier emergencia política. Arjuna consideró que en vez de matar a sus propios parientes por razones políticas, era mejor perdonarlos en base a lo que dictaba la religión y el comportamiento santo. Por consiguiente, él no consideraba que semejante matanza sería provechosa, simplemente en aras de la felicidad física y temporal. Al fin y al cabo, los reinos y los placeres que de ellos se derivan no son permanentes, así que, ¿por qué habría él de arriesgar su vida y la salvación eterna, al matar a sus propios parientes? Que Arjuna se dirigiera a Krsna llamándolo "Madhava", o "el esposo de la diosa de la fortuna", es también significativo en relación con esto. Él quería señalarle a Krsna que, como Él era el esposo de la diosa de la fortuna, no debía inducirlo a hacer algo que en fin de cuentas sería causa de infortunio. Sin embargo, Krsna jamás le trae mala suerte a nadie, y mucho menos a Sus devotos.
Verso 37–38
yady apy ete na pasyanti
lobhopahata-cetasah
kula-ksaya-krtam dosam
mitra-drohe ca patakam
katham na jñeyam asmabhih
papad asman nivartitum
kula-ksaya-krtam dosam
prapasyadbhir janardana
yadi—si; api—incluso; ete—ellos; na—no; pasyanti—ven; lobha—por la codicia; upahata—dominados; cetasah—sus corazones; kula-ksaya—en matar a la familia; krtam—hecho; dosam—falta; mitra-drohe—en reñir con amigos; ca—también; patakam—reacciones pecaminosas; katham—por qué; na—no debería; jñeyam—ser conocido; asmabhih—por nosotros; papat—de pecados; asmat—estos; nivartitum—cesar; kula-ksaya—en la destrucción de una dinastía; krtam—hecho; dosam—crimen; prapasyadbhih—por aquellos que pueden ver; janardana—¡oh, Krsna!
TRADUCCIÓN
¡Oh, Janardana!, aunque estos hombres, con sus corazones dominados por la codicia, no ven mal alguno en matar a su propia familia ni en reñir con amigos, ¿por qué nosotros, que podemos ver el crimen en el que se incurre al destruir una familia, habríamos de cometer esos pecados?
SIGNIFICADO
Un ksatriya no puede rechazar una batalla o una apuesta cuando lo desafía algún rival. Ante una obligación tal, Arjuna no podía negarse a pelear, porque el bando de Duryodhana lo había retado. A este respecto, Arjuna consideró que el bando contrario quizás no veía los efectos que podía causar semejante desafío. Arjuna, no obstante, podía prever las malas consecuencias, y no podía aceptar el reto. La obligación es de hecho ineludible cuando el efecto es bueno, pero cuando no lo es, no se puede obligar a nadie. Después de considerar todos estos pros y contras, Arjuna decidió no pelear.
Verso 39
kula-ksaye pranasyanti
kula-dharmah sanatanah
dharme naste kulam krtsnam
adharmo ’bhibhavaty uta
kula-ksaye—al destruir a la familia; pranasyanti—quedan destruidas; kula-dharmah—las tradiciones familiares; sanatanah—eternas; dharme—religión; naste—siendo destruida; kulam—familia; krtsnam—por completo; adharmah—irreligión; abhibhavati—transforma; uta—se dice.
TRADUCCIÓN
Con la destrucción de la dinastía, se destruye la tradición familiar eterna, y, con ello, el resto de la familia se entrega a la irreligión.
SIGNIFICADO
En el sistema de la institución varnasrama hay muchos principios que las tradiciones religiosas señalan para ayudar a los miembros de la familia a desarrollarse debidamente y a adquirir valores espirituales. Los miembros mayores son responsables de velar por el cumplimiento de dichos procesos purificadores en la familia, procesos que abarcan desde el nacimiento hasta la muerte. Pero al morir esos miembros mayores, puede que las antedichas tradiciones familiares de purificación de la familia se suspendan, y que los miembros restantes de la familia, los miembros menores, adopten hábitos irreligiosos, perdiendo con ello su oportunidad de lograr la salvación espiritual. Por lo tanto, bajo ningún concepto se debe matar a los miembros mayores de la familia.
Verso 40
adharmabhibhavat krsna
pradusyanti kula-striyah
strisu dustasu varsneya
jayate varna-sankarah
adharma—irreligión; abhibhavat—se vuelve predominante; krsna—¡oh, Krsna!; pradusyanti—se contamina; kula-striyah—damas de la familia; strisu—por las mujeres; dustasu—contaminadas así; varsneya—¡oh, descendiente de Vrsni!; jayate—aparecen; varna-sankarah—hijos no deseados.
TRADUCCIÓN
¡Oh, Krsna!, cuando la irreligión prevalece en la familia, las mujeres de ésta se contaminan, y de la degradación de la mujer, ¡oh, descendiente de Vrsni!, surgen los hijos no deseados.
SIGNIFICADO
Que la sociedad humana esté integrada por una buena población, constituye el principio básico de la paz, la prosperidad y el progreso espiritual en la vida. Los principios religiosos del varnasrama estaban planeados de manera tal, que en la sociedad prevaleciera la buena población, en aras del progreso espiritual general del Estado y la comunidad. Dicha población depende de la castidad y fidelidad de sus mujeres. Así como los niños son muy propensos a ser desencaminados, así mismo las mujeres son muy propensas a la degradación. Por eso, tanto los niños como las mujeres requieren que los miembros mayores de la familia los protejan. Mientras las mujeres se dediquen a diversas prácticas religiosas, no serán desencaminadas hacia el adulterio. Según Canakya Pandita, las mujeres no son por lo general muy inteligentes, y, por ende, no son dignas de confianza. De modo que, siempre se las debe ocupar en las actividades religiosas de las diferentes tradiciones familiares, y así su castidad y devoción dará a luz a una población buena y digna de participar en el sistema varnasrama. Con el fracaso de dicho varnasrama- dharma, naturalmente las mujeres quedan en libertad de actuar y mezclarse con los hombres, a raíz de lo cual se incurre en el adulterio, con el riesgo de que aparezca una población no deseada. Hombres irresponsables también provocan el adulterio en la sociedad, y, por ello, niños indeseables inundan la raza humana, con el riesgo de guerras y pestes.
Verso 41
sankaro narkayaiva
kula-ghnanam kulasya ca
patanti pitaro hy esam
lupta-pindodaka-kriyah
sankarah—esos hijos no deseados; narakaya—crean una vida infernal; eva—indudablemente; kula-ghnanam—para aquellos que son destructores de la familia; kulasya—para la familia; ca—también; patanti—caen; pitarah—antepasados; hi—indudablemente; esam—de ellos; lupta—detenido; pinda—de ofrendas de comida; udaka—y agua; kriyah—ejecuciones.
TRADUCCIÓN
Un aumento de la población no deseada es causa segura de una vida infernal, tanto para la familia como para aquellos que destruyen la tradición familiar. Los antepasados de esas familias corruptas caen, porque las celebraciones para ofrecerles comida y agua son detenidas por completo.
SIGNIFICADO
Según las reglas y regulaciones de las actividades fruitivas, es necesario ofrecerles comida y agua periódicamente a los antepasados de la familia. Esa ofrenda se realiza por medio de la adoración de Visnu, porque comer los remanentes de comida que se le ha ofrecido a Visnu puede librarlo a uno de toda clase de acciones pecaminosas. A veces puede que los antepasados estén sufriendo de diversos tipos de reacciones pecaminosas, y en ocasiones algunos de ellos ni siquiera pueden adquirir un cuerpo material burdo y se los obliga a permanecer en cuerpos sutiles a manera de fantasmas. Así pues, cuando los descendientes les ofrecen remanentes de comida prasadam a sus antepasados, estos últimos se liberan de la vida de fantasma o de cualquier otro tipo de vida desdichada. Esa clase de ayuda que se les presta a los antepasados constituye una tradición familiar, y aquellos que no siguen la vida devocional tienen el deber de ejecutar dichos rituales. Aquel que está dedicado a la vida devocional no tiene que realizar esas acciones. Por el simple hecho de ejecutar servicio devocional, uno puede liberar de toda clase de sufrimientos a cientos y miles de antepasados.
En el Bhagavatam (11.5.41) se afirma:
devarsi-bhutapta-nrnam pitŽnam
na kinkaro nayam rni ca rajan
sarvatmana yah saranam saranyam
gato mukundam parihrtya kartam
"Quienquiera que se haya refugiado en los pies de loto de Mukunda, el que otorga la liberación, abandonando toda clase de obligaciones, y que haya tomado el sendero con toda seriedad, no tiene deberes ni obligaciones para con los semidioses, los sabios, las entidades vivientes en general, los familiares, la humanidad, ni los antepasados". Dichas obligaciones se cumplen automáticamente, mediante la ejecución del servicio devocional que se le presta a la Suprema Personalidad de Dios.
Verso 42
dosair etaih kula-ghnanam
varna-sankara-karakaih
utsadyante jati-dharmah
kula-dharmas ca sasvatah
dosaih—por esas faltas; etaih—todos estos; kula-ghnanam—del destructor de la familia; varna-sankara—hijos no deseados; karakaih—que son las causas; utsadyante—son devastados; jati-dharmah—proyectos de la comunidad; kula-dharmah—tradiciones familiares; ca—también; sasvatah—eterno.
TRADUCCIÓN
Debido a las maldades de aquellos que destruyen la tradición familiar, causando con ello la aparición de hijos no deseados, toda clase de proyectos de la comunidad y actividades de bienestar para la familia quedan devastados.
SIGNIFICADO
Los proyectos de la comunidad para las cuatro órdenes de la sociedad humana, unidos a las actividades de bienestar familiar, tal como se presentan en la institución del sanatana-dharma, o varnasrama-dharma, tienen por objeto permitirle al ser humano que logre la salvación final. Por consiguiente, el hecho de que líderes irresponsables de la sociedad rompan la tradición del sanatana-dharma, provoca el caos en esa sociedad, y, como consecuencia de ello, la gente se olvida de la finalidad de la vida: Visnu. A esos dirigentes se los tilda de ciegos, y las personas que los siguen se dirigen sin duda hacia el caos.
Verso 43
utsanna-kula-dharmanam
manusyanam janardana
narake niyatam vaso
bhavatity anususruma
utsanna—dañado; kula-dharmanam—de aquellos que tienen las tradiciones familiares; manusyanam—de esa clase de hombres; janardana—¡oh, Krsna!; narake—en el infierno; niyatam—siempre; vasah—residencia; bhavati—se convierte así; iti—así pues; anususruma—he oído a través de la sucesión discipular.
TRADUCCIÓN
¡Oh, Krsna, sustentador de las gentes!, he oído a través de la sucesión discipular, que aquellos que destruyen las tradiciones familiares moran siempre en el infierno.
SIGNIFICADO
Arjuna no basa su argumento en su propia experiencia personal, sino en lo que les ha oído decir a las autoridades. Ésa es la manera de recibir verdadero conocimiento. Uno no puede llegar al verdadero punto de poseer conocimiento real, sin que lo ayude la persona indicada, la cual ya tiene ese conocimiento en su posesión. En la institución varnasrama hay un sistema mediante el cual antes de morir uno tiene que realizar el proceso de ablución por sus actividades pecaminosas. Aquel que siempre está dedicado a actividades pecaminosas, debe utilizar el proceso de expiación denominado prayascitta. Si no lo hace, es seguro que será trasladado a los planetas infernales, para tener unas vidas desgraciadas como resultado de las actividades pecaminosas.
Verso 44
aho bata mahat-papam
kartum vyavasita vayam
yad rajya-sukha-lobhena
hantum sva-janam udyatah
aho—¡ay de mí!; bata—qué extraño es; mahat—gran; papam—pecados; kartum—realizar; vyavasitah—hemos decidido; vayam—nosotros; yat—para que; rajya-sukha-lobhena—llevados por la codicia de la felicidad imperial; hantum—matar; sva-janam—parientes; udyatah—esforzándonos.
TRADUCCIÓN
¡Ay de mí!, ¡cuán extraño es que nos estemos disponiendo a cometer grandes actos pecaminosos! Llevados por el deseo de disfrutar de felicidad imperial, estamos decididos a matar a nuestros propios parientes.
SIGNIFICADO
Movido por intereses egoístas, puede que uno se sienta inclinado a cometer actos pecaminosos tales como el darle muerte a su propio hermano, padre o madre. Existen muchos de tales casos en la historia del mundo. Pero Arjuna, siendo un santo devoto del Señor, siempre está consciente de los principios morales, y, por ende, se cuida bien de realizar semejantes actividades.
Verso 45
yadi mam apratikaram
asastram sastra-panayah
dhartarastra rane hanyus
tan me ksemataram bhavet
yadi—incluso si; mam—a mí; apratikaram—sin ofrecer resistencia; asastram—sin estar totalmente equipado; sastra-panayah—aquellos con armas en mano; dhartarastrah—los hijos de Dhrtarastra; rane—en el campo de batalla; hanyuh—puede que maten; tat—eso; me—mío; ksemataram—mejor; bhavet—se vuelva.
TRADUCCIÓN
Para mí sería mejor que los hijos de Dhrtarastra, armas en mano, me mataran en el campo de batalla, desarmado y sin ofrecer resistencia.
SIGNIFICADO
De acuerdo con los principios ksatriyas de pelea, es costumbre no atacar a un enemigo desarmado y que no está dispuesto a pelear. Arjuna, sin embargo, decidió que no pelearía, aunque el enemigo lo atacara en una situación como ésa. Él no tomó en cuenta cuán decidido a pelear se hallaba el otro bando. Todos estos síntomas se deben a la benevolencia que en él se manifiesta por ser un gran devoto del Señor.
Verso 46
sañjaya uvaca
evam uktvarjunah sankhye
rathopastha upavisat
visrjya sa-saram capam
soka-samvigna-manasah
sañjayah uvaca—Sañjaya dijo; evam—así pues; uktva—diciendo; arjunah—Arjuna; sankhye—en el campo de batalla; ratha—de la cuadriga; upasthah—en el asiento; upavisat—se sentó de nuevo; visrjya—haciendo a un lado; sa-saram—junto con las flechas; capam—el arco; soka—por la lamentación; samvigna—afligido; manasah—mentalmente.
TRADUCCIÓN
Sañjaya dijo: Arjuna, habiendo hablado así en el campo de batalla, echó a un lado su arco y sus flechas, y, con la mente presa de dolor, se sentó en la cuadriga.
SIGNIFICADO
Mientras Arjuna observaba la situación del enemigo, se hallaba de pie en la cuadriga, pero estaba tan afligido y lleno de lamentación, que se sentó de nuevo, haciendo a un lado su arco y sus flechas. Una persona así de bondadosa y magnánima, y que esté dedicada al servicio devocional del Señor, se encuentra en condiciones de recibir el conocimiento acerca del ser.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al Primer Capítulo de El Srimad Bhagavad-gita, en lo referente al tema "Observando los ejércitos en el campo de batalla de Kuruksetra".
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